De la experiencia se aprende, dicen. Pero "la necesidad tiene cara de hereje", y con una economía que muchos dudan pueda soportarlo, algunos se resisten a un nuevo cierre como el que vivimos con la irrupción de la pandemia de Covid-19 hace ya un año. Otros, en cambio, delinean sus propios "kits de supervivencia". Son las conclusiones resultantes de una inquietud que los mismos empresarios afrontan: ¿cómo afrontar una vuelta a la temida "Fase 1" de una cuarentena que parece inevitable ante la llegada de la "segunda ola" del virus?.
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Se viene la "segunda ola": ¿como se perfilan los empresarios mendocinos ante otra cuarentena?
"La OMS ayudó un montón al decir que las cuarentenas interminables son un mal ejemplo. Entonces hay que buscar alternativas empoderando nuevamente a la sociedad", evaluó Mauricio Badaloni, presidente de la UIM (Unión Industrial de Mendoza).
En esa noción se apoya el dirigente empresario para enfatizar que "muchos dicen "Europa está cerrada", pero cierran los locales nocturnos, por ejemplo, para cortar el contacto estrecho. Las compañías siguen trabajando, la producción sigue produciendo, el empleo sigue fomentándose. Nosotros como argentinos buscamos explicaciones mágicas, pero necesitan datos que maten relatos, mirar la realidad con inteligencia. Tenemos los mejores economistas, ¡estamos sobre-diagnosticados!".
Hoteles y gastronomía, en alerta
Se trata indudablemente del sector más golpeado por el cierre que forzó la pandemia, y por tanto el que más temor manifiesta ante el riesgo inminente de repetir la experiencia. Por eso, sus dirigentes se reunieron sobre el filo del fin de semana con la ministra de Turismo, Mariana Juri, y la Comisión respectiva en la Legislatura, para analizar el cuadro de situación y alternativas.
"El ánimo del Gobernador es seguir alentando la circulación, y combinar lo mejor posible economía y salud. Si hay restricciones en provincias vecinas, como San Luis, pedimos una ayuda para demorar o suspender el pago de los préstamos del Fondo que se otorgaron en 2020", señaló Edmundo Day, vicepresidente de AEHGA (Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Mendoza).
El diagnóstico es dispar: hoteles y restaurantes fuera de Gran Mendoza pudieron trabajar; en cambio, dentro del radio urbano, los que se sostenían más en el turismo corporativo, lo hicieron muy poco, salvo algún 5 estrellas. Eso, para Day "representa la otra cara de la misma moneda. Hay extrema debilidad, y sin ayuda será complicado que sigan en pie: y si bien desde el Ejecutivo hay ánimo de ayudar, advierten que será difícil contar con fondos, pero necesitamos más que voluntad para poder sostener puestos de trabajo".
¿Qué pasó con la asistencia específica para el sector? De acuerdo a los referentes del rubro, el grupo de beneficiados se redujo desde que los ATP (Asistencia al Trabajo y la Producción) le cedieron el lugar al programa Repro, que a $12 mil + 6 mil de refuerzo (si se accede) a diferencia del 2020, no está acompañado por ninguna concesión para las obligaciones ante la Afip. En esta instancia, el cruce entre Ingresos Brutos (se redujo la alícuota del 4 al 2%) y la doble indemnización complica más la coyuntura.
Mientras tanto, a la espera de lo que pueda acarrear el rebrote de Covid-19, los actores de la hotelería y gastronomía mendocina intentan "surfear" la incertidumbre, aún con la seguridad de que algunas cosas cambiaron para siempre.
"Se ha echado mano a cuanto subsidio está vigente, incluso endeudándonos para adaptar espacios semicubiertos y afrontar gastos como el de la sanitización, lo que es parte de una nueva oferta para otro tipo de demanda. Quien estaba acostumbrado a vacacionar afuera ahora busca los "destinos de naturaleza" locales. El desafío es encontrarle salidas a la gente de centros urbanos, que a su vez están repensándose ante la aceleración de la virtualidad", resumió Day.
Vitivinicultura: con la experiencia del 2020
En medio de una vendimia "húmeda", que según las estimaciones ya superó el 50% de lo previsto en volúmen, la industria se apresta a su manera para un eventual nuevo cierre. Los viñedos afrontaron la temporada con una dotación ajustada de cosechadores y cierto grado de mecanización (mayormente vía servicio tercerizado, ante la imposibilidad de importar equipos).
Ante lo que considera un relajo generalizado, Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas de Argentina asegura que "obliga a extremar medidas. Ya estamos empezando con nuestros socios a reforzar los protocolos que se habían aprobado. En cuanto a los mercados mundiales vienen abriendo y cerrando, y ya vivimos la segunda ola en Europa; ahora diría que vamos por la tercera".
Los exportadores argentinos monitorean el lockdown en Inglaterra y Francia, y el impacto de los toques de queda que fuerzan a los restaurantes a bajar persianas a las 22. En tal sentido, según la empresaria "venimos con la inercia del 2020, que tuvo más ventas online y en supermercados, sin mayores cambios en los patrones de consumo. Respecto a Estados Unidos hay un panorama más entusiasta en virtud de los acances que hay con la vacuna".
¿Y en Argentina? "El mercado interno se mantuvo gracias al e-commerce, pero igualmente no vemos en los números de ventas el impacto que generó el cierre durante el año pasado. Lo cierto es que tenemos una sociedad más madura", concluyó Ortiz.