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Entrevista con el director

Se estrena "Con todo el amor del mundo": teatro con código joven

Por Eugenia Cano

Un collage de ternura y magia. Así se presenta "Con todo el amor del mundo", la obra que estrena el domingo 21 de marzo en la Nave UNCuyo y que significa el debut oficial como director y dramaturgo del joven Juan Francisco Barón, quien regresa a su Mendoza natal después de años de formación en Buenos Aires.

El artista, y también investigador y gestor cultural, escribió el texto durante el cursado de la cátedra de dramaturgia de la Universidad Nacional de las Artes a cargo de una de una de las referentes del teatro nacional, Andrea Garrote. Una experiencia que influyó a muchos niveles: en lo personal, en las dinámicas planteadas y el margen de libertad dado para "maniobrar y crear", cuenta.

La obra llega a escena en coproducción con el espacio cultural universitario y el estreno tiene para su realizador toda la carga de quien se encuentra con su lugar después de un tiempo.

"Estrenar en Mendoza para mí es la necesidad de reencontrarme con un origen, con una identidad. También es una búsqueda, de pararme y decir con orgullo: vengo de esta provincia, soy un creador cultural del interior del país. Y también volverme como una suerte de representante joven de lo que está pasando en las provincias, de agregarle diversidad, diversificar un poco los discursos que suceden en el país a nivel cultural que están muy concentrados en CABA. Y también hibridar, porque me hago cargo que estudié en Buenos Aires, entonces es un híbrido. Es un origen mendocino, es una formación que tuve en otra Ciudad y me parecía vital poder reconciliarme con un origen y usarlo también para potenciarlo", dice. 

La obra es una comedia dramática escrita y dirigida por Juan Francisco Barón. Foto: gentileza Lengua Original. 

Con todo el amor del mundo es una comedia dramática sobre Juan Pablo y Melina; y una carta de despedida que anuncia el comienzo de una separación. En ese trance ocurren situaciones que repasan su vínculo; la muerte, la distancia, la imposibilidad de separarse, sus recuerdos, sus libros, la familia, sus plantas, su hogar y en el medio ellos.

Protagonizada por Catalina Romero, Rodrigo Paris, Sandra Viggiani y Pablo Ortíz, la puesta se inscribe dentro de códigos actuales, apunta al público joven y está plagada de magia y ternura, adelanta Barón. 

-Desde lo actoral, ¿qué necesitabas del elenco para que interpretaran los personajes de esta historia?

-Rodri y Catalina son dos actores excepcionales, ambos tienen un nivel de pureza y de afirmación brutal. Y yo lo que buscaba con la obra es que fuese una piña y que eso se tenía que notar definitivamente en la actuación. La búsqueda también fue la de encontrar una especie de código que fuese joven. No actuar como los actores consagrados, no va a ser una obra de teatro de lo que ya está en las tablas. Esto es lo que se viene, esto es el futuro, entonces buscar un código más cercano a nuestra generación. Y buscar una poética y una forma de articular que fuese más cercano a la juventud, que es a fin de cuenta a quienes intentamos buscar e intentamos hablar.

-¿Qué esperás que le pase al público al ver la obra?

La obra es una invitación a volver al teatro y a compartir después de tanto tiempo en pandemia. También con una obra que está plagada de ternura, con la que es fácil identificarse con lo que está sucediendo, con las situaciones, con los personajes.  

La obra tiene también muchos momentos mágicos. Busco también que la gente pueda por un momento olvidarse de todo esto que está pasando afuera, olvidarse de que hay una pandemia y poder entrar colectivamente en un universo mágico, pero que es a la vez reconocible. Es una pareja que se separa y una pareja que se separa es un conflicto que todo el mundo reconoce, pero es un conflicto que está abordado desde lo imposible y lo mágico que tiene la ficción. Todo aquello que no se puede vivir en la vida real y que existe ahí, en el teatro únicamente.

Juan Francisco Barón nació en Mendoza en 1995. Es Licenciado en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes. Realizó estudios de posgrado en Mediación Cultural (UNA - CLACSO) y actualmente transita su maestría en Cultura Pública (UNA - Sorbonne Nouvelle).

Como investigador recibió becas del INT y el CIN, publicando y exponiendo artículos en eventos especializados organizador por UNA, UBA, UNMdP, AINCRIT, CAIA, la red internacional BIE, entre otros. Es fundador y director creativo de NODO Centro Cultural Digital un espacio creado para exhibir, producir, gestionar e investigar las artes desde la especificidad de la digitalidad. Actualmente se desarrolla como docente, artista, investigador, gestor cultural independiente y consultor privado en temas culturales.

-Tu hoja de vida -muy prolífica por cierto- te une por todos lados con el arte y con la gestión cultural. ¿Qué te interesa seguir explorando?

A mí me gusta decir que como actor soy buen director y que como director soy buen dramaturgo. Que como dramaturgo soy buen gestor y que como gestor soy buen investigador. Me paro en el ‘entre', hago un poco de cada cosa, no me gusta encasillarme, no me gusta que me encasillen. Voy y vuelvo. Me encantaría empezar a posicionarme como artista emergente, me interesa crecer en eso, seguir creando hechos artísticos. No quiero quedarme en el teatro, quiero migrar a otros lenguajes. 

*Francisco Barón recibió el premio de creatividad a la producción teatral para la región Nuevo Cuyo por el INT para desarrollar su obra "Salir afuera" que está pensada sólo en formato digital. 

-¿Cómo ves la escena artística argentina en este contexto de pandemia y de cara a un 2021 que se avizora tan difícil como fue el 2020?

-La veo como que necesita renovarse, necesita abrir paso a una nueva generación de gente que no tiene que pedir permiso, sino que tiene que entrar, patear la puerta del teatro y empezar a hacer lo que se viene. Sería un error para mí que las artes se conserven de la misma manera que veían sucediendo antes de la pandemia. 

Creo que es necesario avanzar en algunas discusiones más de política cultural sobre cómo financiar arte, sobre el rol de los trabajadores culturales, que bueno, la pandemia demostró que estamos muy desprotegidos y desprotegidas y que es fundamental implementar acciones que pudiesen revertir eso. Y va a ser central lo que siempre caracterizó a esta comunidad que es una resilencia absoluta. Las peores pandemias han sobrevivido a las artes y acá las artes van a seguir sobreviviendo y en ese sentido es fundamental el lugar de los jóvenes que vengan a revolucionar lo que se viene haciendo, a plantear nuevos códigos. Hay cosas muy interesantes pasando a nivel nacional con cosas que nos inquietan a nuestra generación y es importante saber a quién se le habla. En mi caso yo les estoy hablando a les pibes, a mis amigues, a la gente que me rodea. Entonces intentar buscar eso en las artes me parece fundamental.

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CON TODO EL AMOR DEL MUNDO

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