Desde el decimonónico elevador lisboeta de Santa Justa, hasta el trampolín olímpico de Oslo o el parque de Montjuic para tener la mejor panorámica de Barcelona. Contemplar las ciudades a vista de pájaro es una de las obsesiones de los viajeros:
No te vayas de estas ciudades sin asomarte a sus miradores (Segunda parte)
El campanario más alto del mundo está en Ulm (Alemania) Naturalmente, no se podía dejar de incluir en este ranking el campanario más alto del planeta: nada menos que a 161,53 metros sobre la ciudad alemana de Ulm se yergue esta maravilla arquitectónica que corona la Iglesia mayor, el templo más importante de la iglesia protestante de Alemania. Al igual que la torre es visible desde lejos, las vistas desde su aguja alcanzan mucho más allá del mar de casas de esta ciudad de 126.000 habitantes del Estado de Baden-Wurtemberg. Sus 768 los peldaños conducen hasta el mirador, situado a 143 metros. Los mejores atletas los suben, en una competición anual, en apenas 3 minutos. El común de los mortales, por supuesto, debe tomarse todo el tiempo que precise. NIKADA GETTY IMAGES
El trampolín del monte Isel: Innsbruck a su pies (Austria) Si existieran los marcianos y un día llegaran a la Tierra, esta construcción los dejaría perplejos: ¿qué hacen estos excéntricos terrícolas en una torre tan curva? Pues lanzarse subidos en dos tablas... y volar; por ejemplo, en Juegos Olímpicos o en campeonatos mundiales. Pero la visita a este trampolín también compensa en días claros, pues desde la terraza o desde el restaurante Bergisel Sky, las vistas de Innsbruck son increíbles. ANDREY KHROBOSTOV ALAMY
Otear Róterdam y el mar del Norte desde La Haya (Países Bajos) Los Países Bajos son casi completamente llanos y no tienen demasiados miradores, pero desde este restaurante de la planta 42 del Haagse Toren -a 135 metros sobre el nivel del suelo-, en la ciudad de La Haya, la vista alcanza en una dirección hasta el mar del Norte y, en la otra, hasta Róterdam. Entretanto podemos disfrutar de una buena comida; y, si se le coge el gusto a las alturas, nada mejor que bajar a uno de los ocho apartamentos situados a 108 metros. HISTORIC IMAGES ALAMY
La azotea más 'cool' de Ámsterdam (Países Bajos) La física, la química y la biología son motivo de diversión y entretenimiento en el Nemo Science Museum de Ámsterdam: visitantes de todas las edades pueden perderse en el mundo de la geometría, proyectar anamorfosis, descubrir los secretos del elixir vital -el aminoácido- y experimentar hasta la saciedad. En este museo la perspectiva alcanza, en lo que a ciencia se refiere, hasta el último rincón del universo. Lo que casi se podría decir de la vista panorámica desde la enorme azotea, a la que también se puede subir por las escaleras, directamente desde la calle. ANDREW BALCOMBE ALAMY
El Atomium, un icono y un mirador (Bruselas, Bélgica) ¿En qué otro sitio tiene uno ocasión de introducirse en el interior de un cristal de hierro? El icono de la capital belga es esta estructura con forma de molécula, erigida con motivo de la Exposición Universal de 1958. Y el átomo más alto de los nueve que componen el monumento está a 102 metros del suelo y ofrece unas magníficas vistas. Abre de viernes a lunes, de 10.00 a 18.00 horas, y la entrada de adulto cuesta 16 euros; los niños, 8.50. PRISMA BY DUKAS PRESSEAGENTUR GMBH ALAMY
Holmenkollbakken, el gran trampolín de Oslo (Noruega) Situado en una colina a 141 metros por encima del nivel del mar, en el distrito de Vestre Aker, esta torre-trampolín de aspecto futurista y 64 metros de altura cuenta con las mejores vistas panorámicas de Oslo. Y además de ser el trampolín de esquí más antiguo del mundo (1892), alberga también el primer museo dedicado a este deporte de invierno. Holmenkollbakken acoge cada temporada aproximadamente a unos 700.000 visitantes, en parte por ser un escenario habitual de competiciones de biatlón y saltos de esquí. También la longitud del salto ha evolucionado: al principio, 20 metros eran una auténtica proeza; hoy los ligerísimos saltadores andan batiendo la marca de los 140. Este trampolín es además una de las visitas imprescindibles para los turistas en Oslo. HUFTON+CROW-VIEW ALAMY
Comida nórdica desde el techo de Tampere (Finlandia) La construcción es sólida; la ubicación, fantástica. Así se podría describir en pocas palabras la torre-mirador Nasinneula, en el parque de atracciones Särkänniemi de la ciudad finlandesa de Tampere. Desde 1971 puede presumir de ser la más alta del norte de Europa (168 metros). Mientras se disfruta de un almuerzo en su restaurante giratorio, veremos pasar ante los ojos el hermosísimo paisaje costero en torno a esta ciudad del sur de Finlandia. Una comida difícil de igualar. HANNU VALLAS ALAMY
La Torre Federación de Moscú, el mirador más alto de Europa (Rusia) A tan solo 4 kilómetros del Kremlin se alza, en el corazón del distrito financiero de la capital rusa, la Torre Federación, un complejo de dos rascacielos cuya construcción arrancó en 2005 y concluyó en 2017. En la planta 89 de una de las dos torres se encuentra la plataforma Panorama 360, el mirador más alto de Europa con una superficie de 1.500 metros cuadrados. A la misma distancia vertiginosa del suelo se encuentran un lujoso restaurante y una fábrica de helados. Las vistas son escalofriantes, sobre todo si nos atrevemos a mirar hacia abajo. Si se dirige la visión al horizonte se divisan la sede del Gobierno de Rusia, la Universidad Estatal de Moscú, la Torre Ostankino y la catedral de Cristo Salvador, entre otros monumentos. DPA PICTURE ALLIANCE ALAMY
La herencia de la Unión Soviética: las mejores vistas de Varsovia (Polonia) ¿Queréis un rascacielos o preferís mejor un metro? En realidad, daba lo mismo lo que dijesen los habitantes de Varsovia: recibieron, quisieran o no, este Palacio de la Cultura como regalo de la Unión Soviética en 1955. La arquitectura del edificio está muy ligada a otros rascacielos construidos en la URSS durante la misma época, en especial con la Universidad de Moscú. Hoy en día, este colosal vestigio de otra época, con sus 230 metros, es el edificio más alto de Polonia y se ha convertido en todo un símbolo. Ofrece cines, teatros, salas de congresos, museos... y unas vistas verdaderamente inolvidables desde su planta 30 (114 metros), a la que se llega en tan solo 19 segundos en ascensor. PRISMA BY DUKAS PRESSEAGENTUR GMBH ALAMY
Riga desde la Torre de Radio y Televisión (Letonia) Si «televisión» significa ver lejos, en Riga esta torre de 368 metros es la mejor opción para fundirse con el horizonte. Esta esbelta construcción de acero se proyecta hacia el cielo, en la isla de Zausala, sobre tres pies curvos; desde sus miradores de 97 y 137 metros de altura, respectivamente, la capital letona parece de juguete. Se inauguró en 1986 y es la torre de telecomunicaciones más alta de la UE. Y una de las más elevadas de todo el mundo. MAURICIO ABREU ALAMY