Tiene 78 años y sigue influyendo en el mundo, como cuando tenía 20. Es tan fuerte lo que produce Paul McCartney que hasta él mismo se siente atrapado en ese hechizo artístico que se desparrama por el mundo quitando alientos y transformándolos en sonrisas felices.
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McCartney despide el año con un disco que ayuda a que el mundo sea un poco mejor
Y solo basta con escuchar los primeros 30 segundos de su esperado "McCartney III", su muy esperado álbum completamente nuevo como para darse cuenta que ese hechizo es pura realidad.
Este es un trabajo en solitario, de producción propia y, literalmente, en la tradición de McCartney de los 70 y McCartney II de los 80. Grabado a principios de este año durante el aislamiento en Sussex, McCartney III está construido principalmente a partir de tomas en vivo de Paul en voz y guitarra o piano, sobregrabando el bajo, la batería, etc., sobre esa base.
El proceso se inició por primera vez cuando Paul volvió a una pista inédita de principios de los 90, "When Winter Comes" (grabada con George Martin). Paul elaboró un nuevo pasaje para la canción, dando lugar a la apertura del álbum "Long Tailed Winter Bird", mientras "When Winter Comes", con su nueva introducción de 2020 "Winter Bird", se convirtió en el gran final del nuevo álbum.
Hablando de "Long Tailed Winter Bird", encontramos una apertura casi instrumental, rozando lo experimental, marcando el camino de lo que llegará en los próximos minutos.
Y allí aparece la pop "Find My Way", que tiene un video dirigido por Roman Coppola, con un rodaje que utilizó 46 cámaras para capturar a Paul en todos los instrumentos y desde todos los ángulos, lo que resultó en una visión íntima y sin precedentes de Paul creando e interpretando un punto culminante de McCartney III.
"Pretty Boys" es una balada típica de Sir Paul que le da paso a una canción que puede llegar a mostrar lo que hizo la pandemia dentro de la vida del Beatle: "Woman and wives", un mensaje alentador en los momentos oscuros.
Después llega "Lavatory Lil", una canción que tiene como gran protagonista a una guitarra, una Telecaster 1954, que le regalaron a Paul y que usó para un riff que atrapa.
Y una de las grandes sorpresas del disco se da con la llegada del tema 6: "Deep deep feeling", un tema que dura 8.27 minutos, creando distintos climas y muchos movimientos tribales, llegando a ser una canción casi casi del "Álbum Blanco" de The Beatles.
Con "Slidin" aparece el Paul rockero, de guitarras fuertes y estridentes y estrofas cuadradas. Después llega "Kiss of Venus", una balada con firma propia y a continuación la hermosa y contagiosa "Seize the day", casi como una pedido para que la pasemos bien.
La previa del final la da la oscura "Deep down" y el grand finale llega con esa gema rescatada de los archivos como lo es "When Winter Comes", grabada por el gran George Martin.
Paul McCartney sigue marcando tendencias pero, por sobre todas las cosas, sigue haciendo arte para los corazones.