Aquella fatídica tarde en cancha de Pacífico, hace unos 13 meses, todavía cala hondo en la vida de Matías Vigil. El futbolista de Unión de San Luis tuvo un momento de desborde que terminó con agresión para con el árbitro Marcelo Zabala y derivó en la dura suspensión de tres años que le impuso el Tribunal de Penas de la Liga Alvearense de Fútbol. Habiendo pasado tanto tiempo, Vigil sigue demostrando arrepentimiento y sus ganas de volver a pisar una cancha.
Matías Vigil, a un año de la suspensión: "Me traicioné solo con el fútbol"
"Me traicioné solo en el fútbol. Cometí un error grandísimo aquella tarde en Pacífico y eso me dejó afuera de lo que más amo, que es el fútbol. Yo me arrepentí en el mismo momento en que reaccioné así, pedí disculpas en la nota que me hicieron y luego lo hice con Zabala antes de irme del estadio. Él amablemente me las aceptó" comentó el protagonista en el programa Tridente Ofensivo.
Para Vigil, la ausencia de la competencia no sólo lo perjudica a nivel futbolístico y emocional, sino también en lo laboral. "El fútbol no me da un buen dinero, pero sí es una platita extra que uno contaba. Uno que es changarín tiene complicaciones, es muy difícil cuando no hay un ingreso fijo. Yo reconozco mi error y aprendí muy bien de lo que pasó. Me dieron tres años, quizá con este año que ya llevo sea suficiente. Siento que he pagado mi error y el que ha jugado al fútbol debería poder entenderme" sintetizó.