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Donde la ciudad toma aire: grandes plazas europeas

Por Sección Fotografía

Son el corazón de muchas metrópolis, donde las calles se abren y la gente se cita en cafés que invitan a un momento de calma. De Lisboa a San Petersburgo, estas son algunas de las explanadas más bellas y simbólicas de Europa:

Plaza principal de Linz (Austria): mercados de Navidad, compras todo el año ¿Cuándo es mejor visitar el imponente corazón de la capital de la Alta Austria bañada por las aguas del Danubio? Sin lugar a dudas, en Navidad. Y es que esta plaza principal, conocida como Hauptplatz, llega al corazón, con su brillo dorado, cuando los puestos del mercado navideño relucen como el sol. Es el momento de probar sus pastas y su ponche amenizados con la música de trompetas a cargo de bandas locales que en días alternos irrumpen en mitad de las compras navideñas. Sin olvidarse de la tradicional marcha de las figuras invernales ‘Linzer Perchten'.

También en verano queda uno fascinado con los 13.200 metros cuadrados de una de las mayores plazas de Europa. Y cuando se haya admirado suficientemente esta amplitud y el boato de los edificios barrocos, puede uno recorrer las callejas comerciales aledañas. ALAMY

Praça do Comércio (Lisboa, Portugal): una ventana al Tajo Al caminar por Lisboa, nada ni nadie nos prepara para esta visión: tras bajar por la Rua Augusta, una de las principales arterias del barrio de la Baixa, se pasa por el Arco del Triunfo, al final de esa calle, y de repente, surge la Praça do Comércio con el Tajo al fondo. Si, tras la estatua ecuestre del rey José I, este río plateado se antoja más bien el océano, la propia explanada parece, con sus edificios porticados, el fastuoso acceso a la capital portuguesa. Y justamente de eso se trataba. Hasta aquí llegaban los barcos que se adentraban por el río y descargaban en unas magníficas escalinatas. Los lisboetas siguen llamando a esta plaza Terreiro do Paço, nombre que alude a un antiguo palacio ('paço', en portugués) que se destruyó, como prácticamente el resto de la ciudad, en el terremoto de 1755. GETTY IMAGES

Plaza mayor de Salamanca (España): la más bella de su especie Aunque sobre gustos no hay nada escrito, muchos dicen que es la plaza más bonita de España. Y méritos acumula de sobra. Por la noche, con los edificios barrocos del siglo XVIII magníficamente iluminados (por ejemplo, el ayuntamiento, con sus cinco arcos de granito y su campanario), es fácil estar de acuerdo con la afirmación. De hecho, en ese momento parece la plaza más bonita del mundo. Pero esta amplia superficie, que solo se rodeó con el complejo de edificios del arquitecto barroco Alberto de Churriguera (1676-1750) a partir de 1724, también debe visitarse de día: estar al sol, verse con amigos, tomar un café, hacer negocios, ir de compras, oír música... Una plaza siempre llena de estudiantes de su famosa universidad -que tras Bolonia y Oxford es la más antigua de Europa-, de turistas apreciando los edificios y de parejas paseando bajo los soportales. La vida de Salamanca palpita en torno a su plaza. Como hace siglos. GETTY IMAGES

San Marcos (Venecia, Italia): el salón más elegante de Europa Es la plaza por excelencia de Europa, elegante, única, e imprescindible para todo viajero. En la enorme explanada de San Marcos de Venecia, abierta al Gran Canal, abundan los turistas y fotógrafos, incluso cuando el 'acqua alta' -mareas que ocurren con frecuencia en la Laguna de Venecia-, hace casi imposible transitarla. Pero es que es el centro de todo, incluso en una ciudad tan llena de atractivos como es Venecia.

Nació como una pequeña área frente a la basílica de San Marcos original, pero poco a poco fue ampliándose para convertirse ya desde el siglo XII en el centro de la ciudad italiana. Aquí se instalaron siempre todos los "importantes" de la República de Venecia y era aquí donde se celebraban el mercado y las muy frecuentes procesiones ceremoniales.

Hoy la plaza está dominada por la Basílica, el Palacio Ducal y el Campanario de la basílica, que se alza a un lado de ella. Pero hay más: la Procuradoría Antigua, el Ala Napoleónica, la Procuradoría Nueva, o la Biblioteca Marciana (una auténtica joya para los amantes de los libros). Las cafeterías clásicas, otro de los símbolos de la ciudad, ocupan la planta baja de las Procuradorías, como el Caffè Florian (que dice ser la cafetería más antigua del mundo) y el Gran Caffè Quadri. Y aún tendremos que sacar tiempo para visitar el Museo Correr y el Museo de Arqueología o la Casa de la Moneda. GETTY IMAGES

Rynek Glówny (Cracovia, Polonia): una enorme plaza medieval atravesada por la historia La Rynek Glówny de Cracovia es la plaza medieval más grande de Europa. Aquí puede respirarse el pasado, especialmente al atardecer, cuando se encienden las farolas y, poco a poco, la gente va ocupando las mesas en los numerosos locales. En esta glorieta del mercado de Cracovia se han firmado armisticios, se han prestado juramentos, se han destruido monumentos y se han vuelto a erigir. Con una superficie de 40.000 metros cuadrados, tiene un poco para todos pero es la Lonja de los Paños o Sukiennice quien domina el escenario al tratarse de uno de los edificios más icónicos de la ciudad donde el papa Juan Pablo II ofició sus primeras misas. Centro del comercio de los tejidos de Cracovia desde el siglo XIV, tras incendios y reconstrucciones se ha ido perfilando con su actual aspecto. Incluso bajo la plaza, hay "otra plaza", la Rynek subterránea, un fascinante circuito por los puestos del mercado medieval y otras estancias olvidadas. GETTY IMAGES

Royal Crescent (Bath, Inglaterra): paseando con Jane Austen A diferencia de otras grandes explanadas icónicas de Europa, el Royal Crescent de la ciudad inglesa de Bath no está rodeado de adoquines o baldosas. Ante el más bello ejemplo de arquitectura georgiana de toda Gran Bretaña se extiende, a cambio, un finísimo manto de césped. Este semicírculo luce 30 magníficos edificios, dispuestos en perfecta simetría, cuyas fachadas adornadas con columnas siguen prácticamente iguales que cuando se construyeron, a finales del siglo XVIII. El museo del edificio n.º 1 muestra cómo son las cosas en el interior de esta 'media luna real'. El Royal Crescent es uno de los rincones más simbólicos de esta ciudad balneario que ya hace más de 2.000 años era un afamado destino turístico por sus beneficiosas aguas termales. Hoy, Bath, patrimonio mundial, atrae no solo por sus vestigios romanos, la mejor arquitectura georgiana y por la estela de Jane Austen, su habitante más ilustre, sino también por sus calles con tiendas sofisticadas y buenos restaurantes. ALAMY

Piazza de Lucca (Italia): levantada sobre el antiguo anfiteatro romano La plaza principal de la ciudad toscana de Lucca tiene la forma ovalada del anfiteatro romano del siglo II sobre el que se asienta: los viejos edificios cercan casi por completo esta plaza elíptica, a la que solo se accede a través de cuatro puertas arqueadas a las que apuntan, de hecho, sendos brazos de una cruz que hay en el centro de la explanada. En esta, sin embargo, no compiten por el podio atletas, sino por el favor de la clientela restaurantes y cafés. Una plaza genuinamente toscana, en forma, en color y en ambiente. Lucca puede visitarse cómodamente desde Florencia en una excursión de un día, y es una de las paradas imprescindibles en cualquier viaje por la Toscana. GETTY IMAGES

Plaza de la Ciudad Vieja de Praga (República Checa): a la sombra de Jan Hus En 1415, el predicador y reformador Jan Hus fue quemado en la hoguera en Constanza. En Chequia no olvidaron a este clérigo de Bohemia y su monumento mira hoy altivo a los incontables visitantes de la plaza de la Ciudad Vieja, en el centro de Praga. Rodeada de edificios cargados de historia y cuidadosamente restaurados, esta plaza ocupa más de 9.000 metros cuadrados. Si uno se siente saturado de historia, puede sentarse a tomar cerdo asado y beber cerveza Pilsen en uno de los acogedores locales con terraza que la rodean.

Esta ha sido la principal plaza pública de Praga desde el siglo X, y es uno de los espacios urbanos más antiguos y hermosos de Europa. Un reloj astronómico se pone en acción cada hora en punto en la torre del Ayuntamiento, y es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Pero son las inconfundibles agujas gemelas de la iglesia gótica de Nuestra Sra de Tyn, como sacadas de un cuento de hadas, el gran símbolo de la plaza y de la ciudad. GETTY IMAGES

Hauptmarkt (Tréveris, Alemania): un paseo por la historia En la ciudad alemana más antigua, la plaza del mercado también tiene detrás una antiquísima historia. Ya en 958 se erigió como emblema nacional la cruz del centro. Y es que, si en Tréveris la época romana es más visible que en ninguna otra ciudad germana (la Porta Nigra, las termas imperiales), esta plaza está dominada por edificios de épocas posteriores: renacentistas, barrocos, neoclásicos e historicistas. Semejante raudal de historia arquitectónica hace de esta ciudad una mina para los aficionados a la arquitectura y la historia. GETTY IMAGES

Plaza del mercado de Tel (República Checa): pórticos de colores con aires italianos Las fachadas cuidadosamente restauradas, con sus orgullosos pórticos corridos, parecen salidas de la maqueta de una estación ferroviaria. Esta plaza, famosa por su arquitectura renacentista italiana, con sus casas de colores que parecen de porcelana, está considerada una de las más bonitas de Europa. Y a unos pocos cientos de metros, calle arriba, domina el imponente castillo de Tel, con su cuidado jardín, su invernadero y su pinacoteca. Esta ciudad checa, protegida por la Unesco, se encuentra en la frontera entre Bohemia y Moravia. ALAMY

Trafalgar Square, el corazón de Londres (y del Imperio británico) Tal vez no sea la plaza más bella del mundo, pero es indudablemente el centro de Londres desde muchas perspectivas. Y lo ha sido ininterrumpidamente desde su construcción para conmemorar la victoria sobre la armada francesa y española en la batalla de Trafalgar (21 de octubre de 1805). En este emblemático lugar se congregan decenas de miles de personas para ver cine al aire libre, celebrar la Navidad y el Año Nuevo o participar en manifestaciones. Durante muchos años, la enorme plaza estuvo muy descuidada y rodeada de tráfico. Pero en el año 2000 se presentó un proyecto para transformarla en el espacio que el arquitecto John Nash había querido al diseñarla a principios del siglo XIX por encargo de Jorge IV (1762-1830).

Hoy está presidida por la Columna de Nelson, conmemorando la victoria de la Marina Real en la Batalla de Trafalgar. Y en torno a ella, espléndidos edificios la rodean: la Galería Nacional, la iglesia de St. Martin-in-the Fields, los comisionados de la South Africa House, la Malaysia House y la Canadá House, Al sureste se alza el Arco del Almirantazgo y por su lado suroeste, se alcanza a ver el Big Ben en las Casas del Parlamento. Fue el centro de un gran imperio y la plaza guarda, a pesar de todo, unaire grandioso. ALAMY

Plaza Roja de Moscú (Rusia): un lugar para las grandes ocasiones Visitar esta mítica plaza siempre emociona: las altas torres e imponentes muros del Kremlin, el alegre revoltijo de diseños y colores que adorna la catedral de San Basilio, los majestuosos ladrillos rojos del Museo Estatal de Historia y el elaborado edificio de la galería comercial GUM, todo ello rodeando una amplia expansión de empedrado. Cada elemento es impresionante por separado, pero en conjunto resulta abrumador. Se recomienda acudir de noche para ver la plaza sin multitudes y los edificios bañados de luz.

En otro tiempo, la Plaza Roja fue un mercado situado junto a la zona de los comercios de Kitay Gorod, pero ha sido también el lugar donde los ocupantes del Kremlin congregaban, celebraban o castigaban a la gente públicamente. Los dirigentes soviéticos la eligieron también para sus desfiles militares. Una anotación imprescindible: su nombre no tiene nada que ver con el comunismo: 'krasny' en ruso significa "hermoso", pero en el siglo XX la palabra pasó a significar también "rojo". GETTY IMAGES

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