La pregunta va más allá de la mera expresión de deseo localista. Es bowense, un gran representante de Mendoza en el fútbol internacional y atraviesa un gran momento, además de pasar por una etapa ideal de su carrera. Pero lo cierto es que hay argumentos que avalan aún más el petitorio de muchos que reclaman una oportunidad para Nicolás Freire (26) en la Selección Argentina, tomando en cuenta el nivel que hoy tiene en Pumas de México y la falta de centrales consolidados en el equipo que comanda Lionel Scaloni.
¿Por qué Nicolás Freire no ha tenido una chance en la Selección Argentina?
Transitando por su segunda temporada en el club, Freire ha sido muy importante para el equipo que hoy comanda Andrés Lillini. Fue titular desde el comienzo, en el medio llegó a ser capitán durante algunos partidos y siempre tuvo un rendimiento alto, aportando incluso goles y momentos épicos como el gol que evitó en la línea en el partido ante Cruz Azul que le dio la clasificación al conjunto de la UNAM a los cuartos de final.
Sin desmerecer a los centrales que han sido convocados, en la lista se puede apreciar a cuatro apuestas. Un número muy alto por tratarse de jugadores de 21 años (y uno de 20) que hace muy poco han empezado a tener rodaje en sus equipos. Todos tienen grandes condiciones: nadie puede desconocer a Nehuén Pérez (Granada de España), Facundo Medina (Lens de Francia), Lisandro Martínez (Ajax de los Países Bajos) y Leonardo Balerdi (Olympique Marsella). Pero lo cierto es que se trata de puestos clave en los que no todo puede ser pruebas.
Pérez tiene 20 años y su presencia puede justificarse en lo inmediato por el camino que ha hecho en las juveniles de la Selección. Tiene un gran futuro y no por nada fue adquirido por Atlético Madrid, ahora cedido al Granada en el cuál acaba de tener su primer partido como titular. Medina juega en un equipo como Lens que marcha 11° en Francia, integra una línea de tres siendo habitualmente el stopper por izquierda. Ha alternado titularidad con partidos en el banco y, con 21 años, tiene mucho por crecer.
Lisandro Martínez quizá sea el que más justifica su estadía en esta fecha doble de eliminatorias. Ha logrado continuidad como titular en el Ajax y la capacidad de adaptarse a casi todos los puestos de la defensa -incluso como volante central- le dan un plus. Por su parte, Balerdi es también considerado como uno de los centrales del futuro, fue vendido por Boca en una cifra millonaria y, aunque jugó poco en Alemania; hoy en Marsella parece haber encontrado su lugar.
Incluso mirando la lista de los más grandes podría haber discusión sobre por qué Nicolás Freire no figura en el radar del técnico. El gran indiscutido es Lucas Martínez Quarta, a quien muchos señalan como el 2 de la Selección por muchos años. Todo lo que hizo en River lo respalda y ahora deberá reafirmarlo en su nuevo club, Fiorentina de Italia. Uno de los que más presenta discusión es Walter Kannemann: alterna constantemente convocatorias sin demasiados minutos. Hoy con 29 años, es un jugador muy ponderado en el Gremio de Brasil, equipo grande que hoy está lejos de su mejor momento. Incluso el ex San Lorenzo no ha estado presente en los últimos tres partidos del Brasileirao, donde su equipo marcha 8° en 21 fechas disputadas.
Por otra parte, el caso de Nicolás Otamendi despierta todo tipo de opiniones. A nivel popular, mucha gente comenta que hay que "jubilarlo". Lo cierto es que en edad (32) podría estar incluso en la mejor etapa para ser un líder natural de cualquier defensa. Lo condena la poca continuidad que en el último tiempo ha tenido en Manchester City, cuestión que está logrando revertir en su nueva etapa vistiendo la camiseta de Benfica. Claro está, en una liga de menor jerarquía como es la de Portugal.
En definitiva, los pergaminos acompañan a Freire para poder, al menos, estar en la consideración. Aunque las comparaciones son odiosas, no desentona para nada a la hora de medirlo con quienes hoy por hoy están. Quizá en poco tiempo, cuando alguno de los clubes europeos que aseguran tenerlo en carpeta logren sacarlo de México, la repercusión sea tal como para que quieran convocarlo.