Nuestras casas no son simplemente de cemento y madera: poseen energía y esa energía nos es positiva o adversa para nuestra vida. Muchas veces hemos oído a personas decir que sus problemas comenzaron cuando se fueron a vivir a un lugar determinado; también hay otras que hablan de las bondades recibidas desde que se mudaron a una casa. Y es verdad, ya que esta sensación nos la da la energía que guarda la residencia y se suma a la de las personas que van a vivir allí.
5 de noviembre de 2026


