Aunque puede parecer que ducharse no tiene ningún misterio, hay una serie de recomendaciones que se deben seguir y que serán muy beneficiosas para la piel y el organismo. Consejos estos para que disfrutes de una ducha relajante y placentera al mismo tiempo que cuidas tu cuerpo.
Consejos para darte una ducha perfecta
No te duches más de una vez al día. Aunque las duchas dependen mucho de la actividad de cada uno, lo mejor para la piel es evitar darse varias duchas en un mismo día. Lo ideal es ponerse en remojo varias veces por semana y que esta actividad sea rápida.
No te eternices. Las duchas deben ser cortas, ya que la excesiva exposición al agua puede ser perjudicial para la piel y el cabello. Intenta pasar poco tiempo y tu salud te lo agradecerá.
No malgastes agua. Además del organismo hay que cuidar del planeta y lo ideal es que no desaproveches ni una gota del preciado líquido. Puedes cerrar el agua mientras te enjabonas o poner un barreño para recoger la que pierdes mientras regulas la temperatura.
Mejor agua fría que caliente. El agua caliente daña la piel más rápido, por lo que si hay que elegir es mejor recurrir a la fría o a la templada a la hora de ducharse.
No te laves mucho el pelo. No es necesario lavar el cabello tan a menudo como el resto del cuerpo. Aunque cada pelo es un mundo, lo cierto es que demasiada frecuencia puede ayudar a secarlo.
No abuses de las esponjas. Por muy suaves que sean su uso repetido puede afectar a la piel y además suelen concentrar muchas bacterias. Asegúrate además de que las lavas adecuadamente.
Esmérate en las partes más sucias. Normalmente brazos y piernas no necesitan tanto jabón, mientras que axilas, ingles y pies sí que suelen estar más sucias, por lo que deberás esmerarte más en esas partes.
Lávate de arriba hacia abajo. La principal ventaja es que el jabón va cayendo por tu cuerpo y así vas ahorrando tiempo en tu ducha corta.
No te frotes para secarte. Para evitar irritaciones y picores, usa las toallas con suavidad. Evita frotarte y pásalas por tu cuerpo con suavidad.
Usa crema hidratante. Usándola nada más salir de la ducha ayudarás a proteger la piel y a mantenerla hidratada.