
Un joven que robó en un convento de monjas de San Rafael, fue sentenciado por la Justicia a recibir instrucción religiosa.

Un joven que robó en un convento de monjas de San Rafael, fue sentenciado por la Justicia a recibir instrucción religiosa.
Se trata de Miguel Ángel González Lorente, quien fue uno de los autores de un robo al Aspiranato de calle Rawson, el 29 de setiembre pasado.
El caso fue esclarecido porque se difundió por los medios su cara captada por una de las cámaras de seguridad del lugar. El tatuaje en su sien era más que evidente e incriminador.
Tras una extensa búsqueda, un dato aportado sobre su paradero en un asentamiento ubicado en calle El Toledano, del distrito Las Paredes, pudo dar con el "mendocino", como lo conocían en la zona.
El fiscal Javier Giaroli ordenó su detención y, finalmente, llegó a un acuerdo avalado por las monjas, para que González cumpla con una probation, ya que no tiene antecedentes penales.
Esta orden consta de la realización de 100 horas de trabajo comunitario, terminar el secundario y recibir instrucción religiosa, cosa que pidió el propio acusado.

El juez Gabriel Ravagnani fue quien terminó fallando por estas medidas en el marco de una suspensión de juicio a prueba que se pudo concretar merced a que el imputado devolvió los elementos robados: la garrafa de gas, el microondas, la pava eléctrica y hasta la comida que se llevaron de la heladera.

