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Entrevista con Rubén González Mayo

Yendo de la escena al living: "La gente estaba ávida de ver algo similar al teatro"

Por Eugenia Cano

Todos los sábados a partir de las 22, a través de la plataforma Zoom, algo de la magia del teatro se enciende. La propuesta se llama "Yendo de la escena al living" y va en vivo. Desde Mendoza cuatro intérpretes recrean desde sus casas cuatro historias distintas. Los textos han sido creados por dramaturgos y dramaturgas de la provincia bajo una temática común que se va renovando en cada edición. La función estrena por única vez, salvo que ocurra lo de cada fin de semana: que se agoten las entradas y que el equipo artístico habilite una nueva sala virtual para el domingo.

"Yendo de la escena al living", surge en un momento de resistencia del sector artístico local y por la necesidad imperiosa de seguir creando en este "entre tanto" que impone la pandemia. Los artistas necesitan crear. Es urgente. Y así lo entiende y explica Rubén González Mayo. El premiado y reconocido actor, autor y director teatral, quien lleva adelante el proyecto junto a la actriz y cantante Claudia Racconto.

"Pensamos que era necesario trabajar con dramaturgos y con actores, por una cuestión real que hasta ahora lo sostengo: necesitamos seguir creando desde algún lugar. La creación no puede quedar entre 4 paredes esperando la apertura de las salas. Ya está. Llega el momento de la acción. Para nosotros fue tomar una decisión desde ese lugar", cuenta el creador de piezas teatrales como "Fragmentario" y "Cristales".

Este proyecto, que se suma a las propuestas actuales por streaming, está atravesado intencionalmente por la teatralidad. Hasta noviembre hay 52 monólogos que se pondrán en escena, trabajados por los intérpretes desde sus hogares y guiados por la dirección general de Gonzalez Mayo. Hay trabajo de ensayos previos y un ingenio puesto al servicio de generar espacios y climas, para que cuando el "tecnovivio" se produzca, genere las mismas mariposas en el estómago que el oficio enciende cuando se lo está arriesgando todo antes de salir a escena.

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Hoy, 10 de octubre, el turno temático es para "La mirada". Y se podrá disfrutar de: "Panóptico", de Belén Leyton e interpretado por Daiana Gatica; "Abro los ojos" escrito por Ángel David Maya e interpretado por Neftalí Villalba; "Mientras que parezca" de Raqué María Delú e interpretada por Polaka Merelo; y el monólogo de Gabi Jiménez interpretado por Sara Amores. La previa esta vez estará a cargo del elenco de Teatro de Títeres Banda Espuma de Ezequiel Yasar.

En una entrevista con este medio, el director teatral Rubén González Mayo cuenta en detalle de qué se trata "Yendo de la escena al living", el trabajo y el profesionalismo que hay puesto desde la gestión independiente, y la necesidad de apostar a la innovación ante una situación social que deja a los artistas en un estado -una vez más- al límite. Un proyecto que surge bajo la inspiración de una experiencia escénica virtual de artistas de teatro de San Juan llamada "Solas. Única escena" y que, con otro formato, busca aquí marcar su propia historia.

"Quiero resaltar que sabemos que no es teatro y que queremos volver a la presencialidad, queremos estar de nuevo tet a tet con el público, pero en el mientras tanto o, en el entre tanto, exige que nuestra creatividad se plasme desde algún lugar. Entonces del vivo, que en "Yendo..." es a través de la plataforma Zoom, genera una instancia muy similar o parecida a esta situación, porque arranca el monólogo y es en vivo. Y si te equivocaste te equivocaste. Es como salir a escena. Si hay alguna cuestión técnica pedimos que tengan paciencia y volvemos a repetir, pero siempre el intérprete va a estar en vivo. Y ahí viene todo lo otro, un poco en los ensayos, que me encargo yo con el intérprete, tratamos de buscar la teatralidad", señala el artista.

Y precisa con rigurosidad: "Que nos disculpen los cineastas y los que hacen multimedia, pero nosotros con elementos muy básicos como es un celular que tiene que estar fijo, empezamos a transitar el espacio, que también con elementos teatrales. Que es el foro, el centro y el proscenio. El foro no tiene que tener más de 2 metros, el centro lo que te permita el ancho de la pantalla del celular y el proscenio que es el frente, el adelante al celular. En ese espacio, todo lo que te permite la cámara del celular ellos hacen su puesta en escena.

Lo importante para nosotros en este caso, para rescatar la teatralidad, es que el cuerpo se mueva, que no esté permanentemente hablándole a la cámara del celular. Ese es un formato de streaming muy usado, buscamos el traslado del personaje en el espacio. Que tenga esa parte de lo teatral, del actor, del personaje, transitando un determinado espacio. Esa necesidad de la teatralidad viene por esta -valga la redundancia- necesidad de expresión. En "Yendo..." los dramaturgos escriben a partir de un disparador, un temática. Son dos dramaturgos y dos dramaturgas por semana, y se van cambiando cada semana. Ellos escriben sobre la temática y hay libertad para que ellos creen el texto que no tiene que pasar los 10, 12 minutos. Y el intérprete, que lo elegimos nosotros en base a las inscripciones que tuvimos al proyecto, les damos ese texto a distintos intérpretes. Y ellos generan su propia propuesta del texto que le damos".

-¿Cómo te encuentra ese rol de dirección general a través de una pantalla, a la hora del trabajo con los intérpretes y de construir esa teatralidad buscada?

-Nadando como un pez me siento porque es mi salsa. Estoy re contento por eso. Tratando de que la profesión que elegí hace un montón de años, hacer lo mejor posible para que ese texto se entienda y llegue. Y que ese intérprete haga su propuesta y ayudarlo a que sea lo más claro posible, lo más estéticamente agradable. Me siento muy bien porque me he dado cuenta que hasta ahora, hasta ayer que tuve los últimos ensayos de la semana (por el martes), para pasar al ensayo general que son los jueves, la empatía, el ida y vuelta que hay entre los intérpretes y yo es genial. Hay una armonía muy bonita, tal vez, digo yo, por el respeto, tal vez por las ganas de crear, o tal vez por esa libertad que el proyecto le da al intérprete de bucear en ese texto y agarrarlo y hacerlo propio. Y eso para mí es muy importante porque he trabajado toda mi vida desde la dirección. Eso no quiere decir no respetar, quiere decir tener la capacidad de otra visión a partir de la que tuvo el autor. Y ahí empieza lo bueno del proyecto y es que empiezan a jugar distintas dramaturgias que son apropiadas por el propio intérprete. Él hace su propia dramatugia de actuación, su propia dramaturgia de dirección, su propia de dramaturgia de puesta en escena, de iluminación y yo acompaño eso, trato de sugerir y dirigir sin modificar en absoluto su propuesta base. Empezamos a trabajar cómo puede resultar mejor la idea. Yo me siento muy bien con eso. Es mi profesión, yo amo lo que hago. Algún compañero me dijo, che pero son 52 monólogos hasta noviembre, y sí... yo no sé, es mi trabajo. Son 52 monólogos que vamos a ir trabajando y es una felicidad absoluta por el respeto y por lo que humanamente nos ofrecemos es gratificante y positivo.

-Me imagino lo que se pondrá en juego en materia creativa para montar la escena con los recursos que tienen desde las casas, ¿no?

-Sí, es maravilloso. Nos tomamos consignas del teatro independiente. El intérprete elige su lugar dentro de su casa y a partir de ahí empezamos a trabajar. Son elementos muy significativos, chiquitos, tal vez impensados para una producción cinematográfica, entre comillas lo digo, o audiovisual. Tal vez son impensados, pero es lo que hay. Y al ser eso impensado nos dimos cuenta, y lo reafirmo en cada una de las propuestas que hacen los chicos, que con un velador de pie, con una aplique de luz que está agarrado con el ventilador de techo, con una linterna y un celular podés generar magia. O abrís una ventana y entra la luz de la calle y te ilumina. Son elementos muy elementales tal vez pero para la cámara del celular y para el proyecto sirven.

-Es toda una experiencia para ustedes y también para nosotros como público. Y quería que esto lo conversemos porque como espectadores nosotros también estamos asistiendo a algo nuevo. No es teatro, no es cine, pero hay una propuesta escénica en vivo. Nosotros también estamos siendo parte de un experimento.

-Claro, es algo que está naciendo y todos los experimentos -y me agarro de tu texto- han sufrido etapas. Y digo ‘sufrido', en el buen sentido de la palabra, porque es prueba y error hasta que eso que comenzó como una idea, termine realizándose. Un teorema. La demostración al final. En este momento sí puede estar uno sufriendo esa evolución de esto experimental, pero tiene algo que es muy claro y creo que lo sostiene. Este experimento está sostenido en la necesidad de los intérpretes de manifestación artística. Tanto el dramaturgo como el intérprete y nosotros como gestores. Claudia todos los sábados dice: paciencia. Porque también dependemos de la conectividad.

-Y eso es clave, porque me parece que es ahí donde estamos todos adaptándonos. Nosotros también como espectadores... Estos primeros pasos experimentando sobre algo nuevo.

-Hay una realidad que nos abarca a los artistas que es lo llevo a una reflexión de Pérez Celis que dice que el arte es una hoja en blanco. No sabemos qué es lo que va a pasar y creo que adhiero a eso porque no es una idea. Y ahí yo me divido, las ideas son para los publicistas. La publicidad es una idea que tiene un recorrido determinado. Es un fósforo que se prendió y se apagó. El talento o la creación desde esa hoja en blanco es otra cosa, es borrador más borrador hasta llegar a la obra acabada y hay todo un proceso que son muchas ideas tal vez, no es una sola. Son muchas ideas puestas en movimiento. Eso y ahí voy a lo que decís de los comienzos, eso da un vértigo, ir descubriendo que surgen ideas, ideas, ideas y vas creando tu obra. Eso nos lleva a los artistas un vértigo, a no prever las consecuencias tal vez, a lanzarnos al vacío siendo conscientes que nos podemos caer o nos podemos aferrar a algo o matarnos. Pero esa decisión de hacer lo tiene el artista y creo que es eso. El otro día me decía un compañero, no puede ser tan inconsciente de hacer esto en vivo, yo pensé que esto lo iban a grabar y que lo iban a pasar. No.

-No. Nos vamos a exponer y vamos a ir hasta el fondo...

-Claro, porque en el teatro pasa eso. En el teatro apagaron las luces de sala y a vos se te llenó la cabeza de preguntas, empiezan las mariposas en el estómago y esa adrenalina de salir a escena y que es lo que nos está pasando en "Yendo..." en cada vivo que hacemos. Y no solamente a nosotros, porque nosotros coordinamos técnicamente todo con una previa artística de ensayos y demás, pero al momento de la sala que ya empezó, a las 22 largamos y vamos andando. Y como dice Claudia, paciencia si se corta. Dependemos un poco de la conectividad, eso sí, pero es inevitable, tenemos que correr ese riesgo. Pero sí le decimos no a correr ese riesgo ya tenemos que volver a la casa a rumiar de qué manera podemos salir de esta situación artísticamente. De qué manera artística podemos salir de esta situación que nos está asfixiando por momentos, cercando por otros, cercenando por otros. Es una situación difícil.

-¿Pensás que esta experiencia nueva llegó para quedarse, para formar parte de una opción más? Muchas veces la gente no tiene la posibilidad de acercarse al teatro y que esto puedo ser una alternativa.

-Sí, creo en eso. No puedo negarme. No estoy en condiciones de negarme porque si yo me niego, también me estaría negando al covid. No puedo negarme. Tengo que ser lo suficientemente inteligente como para abrir mi cabeza y darle esta mano a esta realidad distinta. No puedo pelearme con esta realidad, sería necio de mi parte. O tendría que tener una billetera abultada y una tarjeta de crédito durante 10 años que me deje vivir, cosa que no tengo. Y cosa que muchos artistas tampoco tienen. Si vamos al caso, por qué negarse al idioma inclusivo, por qué negarse a que esté el matrimonio igualitario. En fin. Hay determinadas situaciones sociales que te llevan a evolucionar. Que te llevan a pensar que no sos el agujero del mate, que no sos el único que puede y que de repente esta realidad con sus injusticias y sus justicias va evolucionando, y si no te subís a ese tren estás obsoleto, como dijera de la Parra. Sos obsoleto si no pensás que el arte te modifica. Y esa modificación implica una realidad hoy en este momento. Quiero decirte que estoy seguro que va a ser un complemento a la presencialidad esto del streaming, pero también puede ser mixto. Como ya algunos han investigado anteriormente, hace años que vienen trabajando en lo multimedio con escenas que están en vivo pero que están coordinadas en otro lugar y aparecen en el lugar donde está el público. Varios artistas han trabajado en eso, lo que sucede es que no había tanto avance tecnológico como las plataformas y como los dispositivos. Bueno ahora tenemos eso. Y puede ser una alternativa. Fijate, yo creo que la gente va a ir con temor a ver teatro, no a un espacio abierto, pero sí a un espacio cerrado. Si eso sucede con el protocolo vamos a tener que bajar la cantidad de público y por ende va a bajar nuestra entrada en el borderó, si el Estado no ayuda. Como no está haciéndolo ahora. Entonces vamos a tener que inventar ese apoyo que el Estado no da, lo vamos a tener que inventar nosotros. Entonces negarme a que esto continúe, también es negarme a toda la realidad, a esta evolución que sucede con la pandemia. Y no sabemos hasta cuándo.

-También pensaba que este formato hace que puedas llegar a públicos que están lejos del lugar donde estás realizando el hecho artístico, ¿no?

-Hay una compañera -que valga la redundancia- nos ha acompañado en estas cinco ediciones, que es de Bahía Blanca, que se llama Mariela Reginato y es una persona muy querible, es una mujer muy estudiosa, una mujer libertaria en muchos aspectos, muy luchadora. Y ella nos dijo, la verdad que agradezco esto para conocerlos un poco más, porque yo no conocía a los actores de Mendoza, entonces esta es mi posibilidad de tejer o de generar redes. Y también es un propósito de Yendo, de sostenernos en el cruce. Saber que el otro existe, saber que el otro puede hacer algo, que está haciendo algo. Que te guste o no te guste, pero está haciendo. Está generando desde el arte, desde el teatro, está escribiendo para este proyecto desde su creación y está participando. Después de la función nos cruzamos y hablamos de cosas que son muy lindas y que nos hacen bien. Y eso. De otros lugares. El proyecto está generando la posibilidad de que otras personas nos vean y que se crucen entre sí.

-Contame acerca de los disparadores que plantean una temática distinta cada semana. ¿Cuál ha sido el criterio para elegirlos? Y que me adelantes sobre la función del sábado que se inscribe bajo el tema: "La mirada".

Este sábado tenemos "La mirada", que está buenísimo. Después tenemos otras temáticas: volantines, acequia. Hay una temática que me encanta que se llama vinilo. Y el criterio lo tomamos con Claudia, lo charlamos. Lo discutimos mucho. Nos parecen que son disparadores locos o son tan sencillos que tienen un mundo a la vuelta. Por ejemplo, La mirada que es lo que se viene ahora, ha disparado tantas cosas diferentes y con una bajada de línea ideológica, no política, ideológica. Y casi todas están transitadas por ese lugar, por la mirada del otro, por la mirada de uno, de la mirada general. La temática para nosotros es en un punto divertirnos, pero a la vez darle la posibilidad al dramaturgo que se dispare esa libertad de la creación hacia mundos y hacia lugares inesperados. Y esa libertad para nosotros es fundamental, porque a la vez continúa esa libertad en cómo el intérprete agarra ese texto. Entonces hay una libertad compartida, una libertad con mucha empatía, con mucho humor y alegría de parte nuestra. Que no son esas temáticas gruesas o fuertes. Muchas las hemos eliminado justamente por eso, sino que buscamos temáticas que amplifiquen determinadas miradas que nos lleven a una sociedad o a elementos del recuerdo o elementos del hoy que están muy a flor de piel, pero sin ningún tinte político partidista. Creo que todas las temáticas tienen una bajada de línea ideológica y que me parece que está bueno, que no nos desalojan o alejan de una realidad, todo lo contrario, nos incluyen.

-¿Les sorprendió la respuesta de la gente? Están haciendo doble función cada fin de semana.

MARCAR UN PRECEDENTE DE RESISTENCIA CULTURAL

La experiencia "Yendo de la escena al living" quedará registrada en un libro. Así lo explica el director teatral: "Nosotros no queremos que esto quede en la virtualidad, porque el trabajo de los 52 dramaturges que van a pasar por "Yendo..." con sus respectivos intérpretes queremos que quede en un libro. Le vamos a pedir al INT que nos de esa plata a través de un subsidio para publicar un libro y que eso, sin ánimo de lucro, quede en todas las delegaciones del INT de la Argentina y de todas las ONG culturales a las que pueda llegar. Para que esto quede como un precedente de resistencia, porque esto se creó y se está creando en circunstancias extremas de expresión. Son situaciones extremas. Resistimos porque cada uno de los que están participando en este proyecto están trabajando desde sus casas


-Entran hasta 100 dispositivos, que pueden entrar compartiendo la pantalla. Por sábado tenemos más de 100 personas y los domingos también. Por suerte repetimos. Cuando se agotan las entradas del sábado inmediatamente anunciamos en la página de Teatro en La Nube que la función del domingo se habilita. Para nosotros es una sorpresa grata, imagínate que no quiero decodificar eso, quiero aplaudirlo. Y también quiero entenderlo desde que la propuesta de "Yendo..." abarca distintas miradas y eso lo hace posible y eso lo hace grato. Hay distintas estéticas, distintos textos, y que la gente, quiero entender, estaba ávida de ir al teatro o ver algo similar al teatro. Estamos sorprendidos y damos siempre gracias por eso, que nos están acompañando. Esto es un espacio de trabajo. Nosotros repartimos en partes iguales todo lo que se recauda en cada una de las funciones. Entonces los compañeros no solamente trabajan en un determinado tiempo, un determinado texto, si no que tienen una remuneración, en este caso cooperativa porque toda la taquilla la repartimos entre 10 personas todas las semanas. Entonces no es gratis. Hay una oferta artística y la demanda, en este caso contesto tu pregunta más concretamente, nos ha sorprendido. Estamos muy contentos.

Hay distintas estéticas, distintos textos, y que la gente, quiero entender, estaba ávida de ir al teatro o ver algo similar al teatro. Estamos sorprendidos y damos siempre gracias por eso, que nos están acompañando.

-¿Esto también se da en un momento en donde las salas están cerradas para ustedes? No me refiero al público sino a la posibilidad de que como artistas puedan acceder al espacio y a los equipos que tienen los teatros para hacer este tipo de propuestas?

-No solamente han estado cerradas hasta hoy las salas oficiales, sino que no hay permisos para trabajar en espacios abiertos. O sea, el artista hoy está jodido. Eso es lo que quiero decirte. Hasta ahora lo único que sabemos es que están "trabajando". Hace tres o cuatro meses que están "trabajando" sobre los protocolos. Algunos se están aplicando, pero para ensayos, en espacios independientes. En el Teatro Independencia se trabajó por el teatro en las escuelas, se filmó con todos los protocolos en el escenario los avances de algunos personajes presentando las obras, que a la vez los alumnos las ven por Internet. Nosotros hemos mandando las obras y ellos las ven por Internet. Pero es eso, está todo grabado. Yo estoy trabajando en este momento en el Le Parc, en la sala Armando Tejada Gómez, para aun programa infantil que se está grabando y que se va a pasar por Acequia. Pero no hay nadie más que nosotros, con todos los protocolos, con toda la situación de cuidados. Pero nada más que es eso. Se están tomando sus tiempos para ver qué sucede con el aire libre y así. Es bastante vidrioso todo porque no accionan, lamentablemente, y no hay propuestas claras para que volvamos, no a esta nueva normalidad, sino a esta distinta normalidad, ¿no? Por ahora no hay propuestas claras. Ojalá que los funcionarios agilicen esas propuestas que están trabajando, los protocolos y demás de hace 3 o 4 meses, y que podamos tener todos los compañeros de Mendoza un volver a esta distinta normalidad, pero volver.


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