En primera persona
Abrirán una quinta área covid en el Hospital Central: ¿Cómo funcionan estos sectores?
Viernes, 25 de septiembre de 2020
Por: Florencia Rodriguez - En Twitter: @flor_rodz

El Hospital Central de Mendoza tuvo siempre la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) más grande de la provincia, cuenta con 20 camas en este servicio aunque, desde el inicio de la pandemia, comenzó a preparar su infraestructura para ampliar la cantidad de lugares disponibles. Así, se fueron abriendo diferentes sectores dedicados exclusivamente a la atención de pacientes con coronavirus. Habilitaron cuatro áreas covid19 y están por inaugurar una más, la quinta.

"Si bien es la terapia más grande de Mendoza, sabíamos que esto nos íbamos a superar ampliamente porque veíamos lo que estaba pasando en otros países. La primera etapa entonces fue la de reclutar materiales que sabíamos que íbamos a necesitar como: insumos y equipos de protección, también nos encargábamos de las licitaciones para comprar mas respiradores y monitores. Por suerte, la parte edilicia la teníamos encaminada porque el año pasado se había construido otra área", comenzó a explicar a Sitio Andino Sabrina Álvarez, médica intensivista y también neumóloga, coordinadora del UTI de ese hospital.

"El espacio físico no era problema. Se crearon cuatro áreas covid19. Incluso, en el área nueva, hay muchísimas bocas de oxígeno de aire comprimido como para poder ampliarse más. En la primera etapa de la pandemia, empezamos a trabajar con seis camas, recibiendo a varios pacientes con sospecha pero que resultaban negativos, en ese momento, esa situación nos servía de entrenamiento para los distintos equipos de trabajo porque en terapia intensiva no trabajan solamente los intensivistas, depende de muchas especialidades como enfermeras/os, kinesiólogos/as y con la colaboración de interconsultores así es que era mucha la gente para entrenar ante esto nuevo", agregó.

Pero la pandemia avanzó y los contagios comenzaron a aumentar como los pacientes que empezaron a ingresar al hospital donde, según Álvarez, se trabajó con éxito ya que muchos lograron recuperarse. "Todavía, trabajábamos tranquilos/as en ese momento", dijo.

Cuando finalmente empezó la circulación comunitaria, el trabajo comenzó a complicarse: esas seis camas iniciales de la primera área destinada al tratamiento de pacientes con esta enfermedad ya no alcanzaban. "Así fue como se abrió el sector covid 2 con ocho camas más que se ocuparon en pocos días. Igualmente, seguía alcanzándonos para contener y dar respuesta. Quizás, los números de los que hablo parecen bajos pero para ser camas de terapia intensivas, no lo son. Hay que pensar que por cada cama, se necesita uno o dos enfermeros/as, otro médico, kinesiólogos, personal de limpieza extra. Es decir, se va multiplicando exponencialmente y en el camino, vamos cayendo, porque estamos expuestos y nos contagiamos", indicó la intensivista que lleva más de 10 años en esa unidad del Central.

Junto a otra colega, Álvarez se encarga de la UTI de pacientes covid ya que, si bien el jefe de la Unidad General- Dr. Mariano Antonio- siempre estuvo al frente, al ser parte de la población de riesgo por su edad, no podía mantenerse en esta primera línea. No obstante, sigue trabajando todos los días en la UTI General (la que tiene 20 camas) recibiendo también a personas con politraumas, ACV y otro tipo de enfermedades.

Las guardias- para todos y todas los profesionales que trabajan en pandemia- son de 12 o 24 horas. Con el cansancio físico, mental y el aumento de pacientes que ingresaba sin parar al hospital, Álvarez se contagió de coronavirus que se expresó en forma de una neumonía y pese a gozar de una buena salud, ser deportista y no fumar, permaneció internada fines de julio, junto a su colega con quien estaba a cargo de esas unidades quien también contrajo el virus.

"Luego, terminé el aislamiento en un hotel, estaba desesperada por volver a trabajar. Finalmente, regresamos al hospital y ahí se abrió el sector covid 3 con 7 camas más y en sólo 4 días se ocuparon. Se sumaron nuevos enfermeros/as sin preparación en UTI y seguimos adelante también con médicos que no son de terapia intensiva sino de otras áreas, todos/as tratando de rediseñar una especie protocolo de guerra, de urgencia, con una de terapia a cargo y varios colegas no especialistas siguiendo indicaciones", contó la profesional.

"Actualmente, tenemos 28 camas para pacientes covid19 exclusivamente y se está por abrir un quinto sector. El tema en estos momentos ya pasa por otro lado: ahora, para atender a cinco áreas ya hay varios problemas en cuanto al personal. De los que estábamos habitualmente en el hospital ya todos estamos trabajando y es difícil incorporar gente nueva al central, son guardias de mucho trabajo, no es igual una de ahí que de otra clínica u hospital por su nivel de actividad. Tampoco se equipara lo que se paga también. No tenemos inconvenientes con la infraestructura sino con la falta de personal", dijo.

La coordinadora de la UTI del Central señaló la importancia de cumplir con los protocolos de protección. "Quizás mucha gente no cree en el virus y el daño que causa pero yo soy la que informa a los familiares de los pacientes graves y es una situación brutal porque muchos entran y no salen. Todas las camas están ocupadas, los pacientes graves iniciales se reciben en la Guardia, a lo mejor se conectan al respirador y allí, el paciente espera a que se desocupe una cama. Por ahora, venimos desocupando por la gente que vamos sacando adelante, que es una gratificación enorme pero cuando ingresa uno se queda entre 14 y 20 días con nosotros. No son pacientes que se queden poco tiempo y es por la evolución de la covid, por el tipo de daño que provoca", dijo.

"Nosotros también nos estamos enfermando, estamos muy cansados, no hemos tenido respiro, el régimen 14x14 nunca existió para nosotros, estamos agotados mentalmente y físicamente, estos pacientes nos insumen mucho trabajo físico. Imaginen que de estas 28 camas, hay que dar vuelta, por ejemplo, a 15 pacientes críticos, sedados. Para esa maniobra necesitan tres personas por lo menos. A veces, llego al hospital y veo las viandas de la cena de mis colegas que la no tuvieron tiempo ni de cenar la noche anterior. Rogamos que la gente tome conciencia. Sí, vamos a abrir otro sector covid con camas y respiradores, el tema es el personal, estamos cayendo, necesitamos que la sociedad sea responsable", cerró Álvarez.

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