Si bien desde un primer momento de la pesquisa se creía que al menos uno de los responsables del crimen podía ser menor, las últimas pruebas recolectadas en la causa terminaron de confirmar la sospecha contra dos jóvenes de 16 y 17 años.
Ante esto, la fiscal de homicidios Andrea Lazo, encargada hasta ese entonces de la causa, debió remitir el expediente a la Fiscalía Penal de Menores, desde donde deberán iniciar todo el procedimiento ante este tipo de acusaciones contra menores de 18 años.
El hombre tenía múltiples heridas de arma blanca y horas después falleció. La necropsia indicó que la víctima recibió en total 32 puntazos en distintas partes del cuerpo.
A partir de ese momento, efectivos de la División de Homicidios comenzaron a recolectar pruebas, testimoniales y realizaron tareas de inteligencia para intentar esclarecer el crimen.
Se supo así, que la víctima había estado reunida con un grupo de personas en la noche del miércoles 1 de julio. Por esto se creía que en medio de la celebración algo ocurrió que generó terrible ataque hacia Leiva.
Al mismo tiempo, Policía Científica halló huellas dactilares que no eran de la víctima fatal. Con todas estas pruebas, la justicia terminó de vincular a dos menores al caso.
En ese sentido, uno de los policías que participó en el caso afirmó que "hay sobradas pruebas para sostener la acusación contra estos dos menores".
Ahora bien, por su edad, la fiscal Lazo no pudo solicitar su captura, por lo que ahora todo deberá definirse en la fiscalía penal de menores.