°
seguirá detenida en la casa

Pidieron revocar la domiciliaria de la bruja acusada de homicidio pero un juez lo rechazó

Por Sección Policiales

El juez Horacio Cadile ordenó que la bruja Mónica Castro, acusada como partícipe del homicidio del médico León Burela (64), siga detenida bajo el régimen de prisión domiciliaria.

Esto a pesar del pedido del Jefe de Fiscales de Homicidio, Fernando Guzzo, quien había solicitado, en una apelación, que se revocara el régimen y que por lo tanto Castro volviera a la cárcel.

La bruja accedió a este beneficio a principios de abril por estar dentro del grupo de riesgo del coronavirus, pero Guzzo entendía que ya se había cumplido el plazo de precaución por su salud y que ahora debía regresar a la cárcel.

Sin embargo, Cadile rechazó el pedido del fiscal. El magistrado explicó que Castro es una persona de "riesgo" debido a que sufre hipertensión y es asmática. 

Además, fundamentó que tiene un hijo a cargo y que la domiciliaria dictada tiene un plazo de 90 días, el cual aún no se vence.

De esta forma, la bruja continuará detenida en su casa, por lo menos, hasta mediados de julio. Allí posiblemente se analice una vez más su situación.

Castro está imputada como partícipe del médico, hecho por el cual la principal sospechosa es la ex pareja del hombre, Elizabeth Ventura, quien según la investigación contrató un sicario para matar a su esposo y luego, con trabajos de brujería, intentaba desviar la pesquisa. Ventura sí continúa presa en la cárcel.

León Burela, un ginecólogo retirado padre de dos hijos, fue asesinado de tres balazos el 15 de abril del 2019 en una casa del barrio Kolton de Las Heras.

En un primer momento se creyó que un sujeto lo había ultimado durante un asalto, pero luego la causa dio un giro inesperado, cuando la fiscal ordenó la captura de su mujer -Ventura- y una amiga de esta, que es parapsicóloga -Castro-.

El caso sumó datos escalofriantes, cuando en un allanamiento la policía encontró en la casa de Castro, anotaciones y "brujerías" contra la fiscal Claudia Ríos -quien investiga el caso-, funcionarios y hasta periodistas, con el objetivo de desviar la investigación.

Te Puede Interesar