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Artistas mendocinas

Ilustrar la cuarentena: el diario de Mariana Dibuja

Por Eugenia Cano

Mariana Baizán, conocida en el ambiente cultural de la provincia por su nombre artístico "Mariana Dibuja", vive en un departamento que no tiene ni patio ni balcón. Y si bien está conectada con sus afectos a través de los dispositivos, admite que en lo real "la estoy pasando sola en un espacio reducido". Su aislamiento es semejante al de muchas otras personas, pero la diferencia con ella, es que además, lo ilustra.

Desde que empezó la reclusión obligatoria cada día sube a su cuenta de Instagram una viñeta que retrata las emociones o los estados de ánimo que atraviesa en soledad. Una especie de bitácora de viaje, pero de este viaje interior e inédito que nos tiene a todos experimentando situaciones nuevas desde el encierro, y con la incertidumbre de un afuera amenazante. Ella delinea con su trazo la realidad cotidiana que experimenta y en un conteo hacia la libertad, fecha cada dibujo al que acompaña siempre con un texto y el hashtage #QuarantineLife .

Pasar largas horas leyendo en el celular sobre teorías post pandemia, perder la noción del tiempo, estar atenta al silencio que trae la noche de las calles vacías, la ansiedad, las pesadillas, el extrañar... Todo va pasando por su filtro perceptivo para terminar en una síntesis visual que la tiene de protagonista y con la que ha vuelto a mirarse a sí misma como ilustradora.

#Día14 . "Buscando algo de sol" . Ilustración de Mariana Dibuja. 

"Nació todo por casualidad. Cuando empezó la cuarentena pensé que iba a durar unos 5 días como mucho, y tomé unos antiguos dibujitos para publicar al respecto (los 3 primeros de esta serie). Venía en crisis con el dibujo de largo tiempo atrás, así que hacía meses que publicaba dibujos viejos en mis redes. Luego llegó el 24 de marzo, que al no poder marchar, se propuso pegar un pañuelo blanco en la ventana. Como yo me encuarentené sin tener cintex, cinta o algo para pegar, decidí dibujarme con el pañuelo en vez de pegarlo en la ventana, y esto solo me fue llevando a seguir armando algo diario más que nada porque al principio de todo esto estaba muy desorientada, no activaba, no entendía - como todes, como ahora - y tener algo rutinario, algo que me pusiera en eje me iba a venir bien, y por eso lo seguí. Para mantenerme en eje", cuenta.

#Día6 . "Memoria en cuarentena". En alusión al 24 de marzo. Ilustración: Mariana Dibuja. 

"Luego continué la serie, porque quería ir percibiendo a través de un dibujo, mi inconsciente cuarenteno, o sea mi proceso humano en esta situación de distanciamiento social. O cómo lo pasa una persona que se encuentra sola en este momento. Entonces empecé notar que los primeros dibujos son muy cálidos, con colores alegres, y era cuando me levantaba pum para arriba, hacía yoga, comía saludable y salía por la ventana a tomar algo de sol. Luego, los dibujos se fueron poniendo un poco más tremendos, los colores se pasaron de los cálidos a los fríos, coincidiendo con las primeras lluvias, dejé el yoga, la comida saludable y le entré a los chocolates y un poco a la resignación. 

#Dia17. "Los fantasmas ya empezaron a visitarme. Mientras yo tomo mate, él toma una lager". Otra viñeta de la serie #QuarantineLife

Ahora estoy dibujando unas escenas un poco más divertidas, porque estuve teniendo días muy buenos, pero veremos cuánto dura ya que salir al centro el miércoles y ver a toda la gente con barbijo, me pegó súper extraño, así que tal vez ahora se vengan algunas viñetas con sentimientos distópicos, jeje!", dice sobre el registro y cómo va cambiando según pasan los días.

Una pausa para volver a encontrarse

Además de ser ilustradora y tener un terreno ganado dentro de ese universo creativo, Mariana es una comprometida feminista y una activa defensora de las causas justas. Un camino de militancia y arte que ha visto surgir producciones valiosas como el álbum "Libertarias: mujeres que dejan huella", donde hace visible a mujeres que cumplieron un rol importante dentro de los procesos independentistas de Latinoamérica. 

Se puede mencionar más al respecto, pero en este caso, el registro que Mariana hace sobre la cuarentena da cuenta de ella y no de luchas colectivas (aunque es inevitable que en las viñetas aparezcan referencias a situaciones sociales que alarman, como la cantidad de femicidios ocurridos en asilamiento; sencillamente, porque forman parte de sus preocupaciones). La pausa impuesta desde afuera es también la pausa que se ha permitido hacia adentro. Recuperar el dibujo íntimo es, de alguna manera, la forma que encontró para recuperarse a sí misma.

Sobre esto cuenta:

"No soy madre, no soy docente, por lo cual no tengo ese estrés extra lo pandémico, que generan ambas actividades. Así que si bien siempre fui consciente de mis privilegios, en momentos como estos se notan más. Y la verdad es que por momentos esto me genera culpa (sumado a que las redes y la militancia también se encargan de que nunca olvides esa culpa). Entonces "hablar solo de mi" en mi producción artística me estaba generando ese peso, e hizo que me replanteara si en el hoy y en el ahora, y en estas circunstancias, estaba bien hablar solo de mí. Y decidí que está re bien. Que no hay nada de malo en ello, y menos en estas circunstancias. 

El dibujo sobre violencia de género fue incluso personal, ya que vivo en una esquina muy céntrica donde siempre se oye ruido a ciudad. Pero con el silencio actual, por primera vez escuché una situación de violencia intrafamiliar, y sinceramente fue muy fuerte pensar cuántas veces habrán existido peleas similares que el ruido de la ciudad se encarga de tapar. Quise expresarlo, pero no para transformar esta serie en una herramienta de militancia".

"Venía en crisis con mi dibujo desde hace largos meses. Parte de esa crisis fue haber puesto mi dibujo al servicio de la militancia al 100%. Llené todo mi dibujo de "contenido" en pos de lo colectivo, olvidándome de seguir trabajando las formas, las composiciones, las técnicas, y sobre todo lo íntimo, lo mío. Ojo! No me arrepiento, estuvo buenísimo en su momento. Pero un día dejó de hacerme feliz", agrega.

"Tras un 2019 lleno de procesos personales que incluían la familia, mis padres envejeciendo, las amistades vs. las compañeras, los amores y hasta mi propio cuerpo envejeciendo, fue a fin de año que cerré algunos ciclos que no me estaban haciendo bien, otros los dejé en stand by, y me propuse como objetivo para el 2020 era volver a mi dibujo recuperar mi dibujo intimista de hace años atrás, que en definitiva, es recuperarme un poco a mí misma".


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#QuarantineLife por Mariana Dibuja | La serie completa del diario de la cuarentena se puede seguir en el Instagram de la artista . Además tenés acceso a conocer más de su obra como ilustradora. 

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