La cuarentena por coronavirus de los cuentapropistas: un drama económico

Por Sección Sociedad

Las medidas implementadas para hacer frente a las consecuencias económicas, laborales y sociales del coronavirus están dejando de lado, por ahora, a los más de 5 millones de trabajadores por cuenta propia o independientes.

En este universo están comprendidos los oficios más diversos, como plomeros, gasistas, vendedores ambulantes y también trabajadores a distancia. Lo mismo que profesionales autónomos de las más variadas actividades. En resumen, labores que, en mayor o menor medida, tienen que "levantar las persianas" todos los días para para generar sus ingresos.

Se trata de un conjunto de trabajadores que es al mismo tiempo "patrón y empleado" y "si no trabaja, no tiene ingresos y sin ingresos no come". El impacto sobre la economía se va a sentir de inmediato.

Son peluqueros que no cortarán el cabello, locales de indumentaria que no venderán ni una camisa, comercios que no abrirán sus puertas al menos hasta el 1 de abril, si todo sale bien. Hasta los paseadores de perro se quedan si trabajo por dos semanas. Por eso se realza lo que le dijo ayer a este diario el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, respecto a la importancia de que la gente pueda hacer changas, algo que se hará muy difícil durante la cuarentena.

El tema de los monotributistas o trabajadores independientes es que, una buena parte de ellos, tienen ingresos que apenas les permite mantenerse por arriba de la línea de pobreza. Y su capacidad de ahorro -por ejemplo para enfrentar esta situación inesperada- es muy baja.

El último dato oficial del INDEC dice que hay 5.259.000 puestos de trabajo no asalariados de trabajadores independientes o por cuenta propia. Representan el 25% de los 20.685.000 puestos laborales en todo el país.

El trabajo independiente tiene dos categorías ante la Seguridad Social. Los monotributistas con aportes, que en diciembre sumaron 1.635.000 personas, y los autónomos, que según el último dato oficial son 398.000 personas.

De estas cifras se desprende que solo el 40% del trabajo independiente está registrado. El grueso trabaja en la informalidad.

Si bien el Gobierno lanzó una serie de medidas de auxilio financiero, a través de normativa específica del Banco Central, el riesgo concreto de un corte en la cadena de pagos está a la vista. No es tan difícil de imaginar la cantidad de cheques rebotados que van a aparecer, por más que el BCRA estiró los plazos de vencimiento.

Para los trabajadores y empleados en relación de dependencia, el artículo 8 del DNU que que fija las condiciones de la cuarentena dice que "durante la vigencia del "aislamiento social, preventivo y obligatorio", los trabajadores y trabajadoras del sector privado tendrán derecho al goce íntegro de sus ingresos habituales, en los términos que establecerá la reglamentación del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social".

Y el artículo 9 especifica que "se otorga asueto al personal de la Administración Pública Nacional los días 20, 25, 26, 27 y 30 de marzo de 2020...". Las Provincias deberían adoptar el mismo criterio con el empleo público nacional.

Al personal doméstico se otorgó un aumento del 10% en dos cuotas del 5% para marzo y abril y otro 5 % a partir de mayo.

Para los monotributistas, solo un párrafo al pasar, no en el DNU sino en el discurso del Presidente Alberto Fernández. "Todos hemos visto que hay un sector que hasta aquí no hemos atendido adecuadamente y quiero llevar tranquilidad a todos ellos. Es el sector de la informalidad y de los monotributistas. En los próximos días vamos a estar dictando normas que alivien el momento para todos ellos". Para los autónomos, todavía ni promesas.

Facture o no, el monotributista tiene que estar al día con el pago del impuesto simplificado. Los autónomos también con su aporte mensual, pero además tienen que enfrentar el pago de los anticipos de Ganancias -el próximo es en abril- importe calculado en base a la declaración jurada del año fiscal anterior.

Lo menos que se espera es la suspensión de los pagos mensuales y, también, del anticipo.

Hasta ahora, por las características propias del trabajo independiente no hay anuncios. Los reclamos del sector apuntar a eximir o postergar el pago de impuestos y contribuciones a la Seguridad Social, como la cuota del monotributo, durante la vigencia de la pandemia. O el otorgamiento de créditos especial, a tasas bajas, o la postergación del pago de las cuotas de préstamos ya concedidos.

Podría decirse que para estas personas la cuarentena es un problema muy serio. Lo más probable es que estén pensando cómo van a pagar el alquiler de un local, salarios, expensas, las facturas de los servicios, los impuestos nacionales o provinciales, las tasas municipales, los salarios de los empleados.

Te Puede Interesar