Una Vía Blanca con poca participación popular y notable austeridad

Por Sección Sociedad

La edición 2020 de la Vía Blanca de las Reinas quizás se recuerde porque fue una de los recorridos con menor cantidad de frutas para regalar y con un marcado descenso de asistencia de público.

Similares recorridos en años anteriores mostraban calles colapsadas de gente, pero en esta ocasión parecieron haber quedado atrás aquellos tiempos y en esta oportunidad algunas de las arterias lucieron prácticamente vacías. El calor sofocante o tal vez algunas polémicas que genera en sectores la Fiesta popular, actuaron como un motivo para esta escasa concurrencia.

Pero eso no fue todo. La crisis cada vez golpea más fuerte en todos los sectores y este año casi ningún carro lanzó verduras a los asistentes. Sólo Lavalle, quizás el más característico, sobresalió con sus ya tradicionales melones.

Eso sí, esta vez la reina de aquel departamento se anticipó a las autoridades a la hora del "lanzamiento" hacía el palco. Claro está, que su acción levantó los aplausos y las risas en aquel sector oficial.

Este año el recorrido se realizó con normalidad y agilidad. Las autoridades sólo tuvieron que afrontar un reclamo silencioso y que pasó casi desapercibido de tres personas que reclamaron contra la reforma de la ley 7722.

Tapados con barbijos y con carteles que pedían cuidar el agua, las personas pasaron caminando entre algunos carros, se detuvieron por algunos segundos frente al gobernador y siguieron su andar. En el palco sólo hubo silencio.

Los reclamos también se hicieron presentes en materia de violencia de género. Las reinas de Maipú, Lucia Pozobon y la de Santa Rosa, Daniela Vanin, pidieron por "mujeres empoderadas" y se manifestaron en contra de los últimos femicidios.

La primera de estas, frente al palco, pidió por los derechos de la mujer, al mismo tiempo que agradeció a su intendente, Matías Stevanato. La segunda, por su parte, lució una bandera que decía #VivaNosQueremos.

El calor y las milas de la Tía Rada, protagonistas

La Vía Blanca quedó marcada por las altas temperaturas que se registraron en la provincia. En el palco, el público y las propias reinas sufrieron el calor, que por algunos minutos era sofocante.

Quien no escapó a esto fue la propia primera dama, Fabiana Calleja, quien le pidió a una trabajadora de prensa su abanico para intentar sobreponerse al calor del palco.

Quién también se llevó las miradas de todos los presentes fue el carro de Godoy Cruz. Pero lo hizo por los regalos. Quizás en uno de los obsequios más particulares, el carro de Sofía Leyes entregó "sanguches de milanesa" del tradicional restaurante Tía Rada, ubicado en Villa Hipódromo.

Silencio stampa

Jorge Nanclares, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la provincia, es uno de los funcionarios judiciales que siempre está presente en la Vía Blanca.

Este año no fue la excepción y estuvo acompañado por su mujer. Sin embargo, prefirió no hacer declaraciones acerca del proyecto de ley que presentó el gobernador para regular los salarios de algunos jueces.

"De ese tema no voy a hacer ninguna declaración. Quiero mantener la institucionalidad con el gobierno de Mendoza", lanzó Nanclares.


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