Reapertura
"Fader para siempre": el museo volvió a abrir sus puertas con una gran celebración
Sábado, 30 de noviembre de 2019
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Uno de los hechos culturales más importantes del año para Mendoza se produjo este viernes con la reapertura del Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú - Casa de Fader. Luego de permanecer cerrada durante siete años y tras un trabajo de restauración, la emblemática casona ubicada en Luján de Cuyo volvió a abrir sus puertas al público.

El evento se revistió de una mística de celebración y contó con una gran convocatoria. Quienes estuvieron presentes pudieron disfrutar de un impactante mapping que se proyectó en la fachada del edificio y que dio el puntapié inicial para que se abrieran las puertas del museo que es ícono del patrimonio artístico de la región. Una vez adentro, un grupo de artistas dio vida a los personajes pintados en los murales de Fader, mimetizándose con el entorno y, en algunos casos, interactuando con la gente. Un original y creativo trabajo realizado por la productora Imaginario, arte en eventos.

Fachada del museo. Foto: Luis Rodríguez. 

Como bien se anunció días previos a la apertura, el espacio cultural tiene la estética de antaño gracias a un trabajo de puesta en valor y conservación realizado por un equipo de profesionales integrado por 12 mujeres y encabezado por las restauradoras Cristina Sonego y Valentina Ruggiero.

"Es un nuevo museo porque el criterio fue llegar a las pinturas originales. Hemos descubierto pinturas que estaban ocultas. Hemos descubierto trozos de Fader que estaban tapados. Hemos puesto en valor los muros, desde su historia, desde su aspecto sociológico, desde su aspecto artístico y estético. Las paredes hoy están teñidas de verdad, porque hemos llegado a lo original", señaló a SITIO ANDINO Cristina Sonego.

Una de las obras que se exhiben en la muestra y que forman parte de la colección del museo. Foto: Luis Rodríguez. 

Emocionada por el día histórico después de tanto trabajo, comentó que en lo profesional "fue un gran desafío porque era muy grande el proyecto y no contábamos con 10 años para hacerlo. Los pigmentos fueron traídos de Italia pero hubo materiales que tuvimos que investigar la parte química y que acá en Mendoza se usan para otra cosa y nosotros lo adoptamos para restauración. Entonces también hay un trabajo de investigación científico y técnico que está detrás de esto que deja un legado para Mendoza muy importante".

El proyecto tiene tres etapas. Las dos primeras se han cumplido. Una se abocó a la consolidación del edificio que corría riesgo de derrumbe por su deterioro. Esta consistió entre otras cosas, en la reparación de fisuras y grietas en los muros y el refuerzo del muro de la fachada. La posterior, como se menciona anteriormente, fue la restauración del conjunto murario existente. Y la tercera etapa, que cuenta con proyecto ejecutivo para para llevar adelante, consiste en la recuperación de la construcción ubicada atrás de la casona. Los jardines que forman parte del atractivo del lugar, en tanto, no estuvieron abiertos durante la inauguración.

Referentes del ámbito cultural de la provincia durante el evento de apertura del museo. Alicia Casares y Vilma Rúpolo. Foto: Luis Rodríguez. 


El museo: una colección histórica y el desafío de convertirlo en un espacio vivo

Por su pasado y su historia reciente -antes del cierre- el Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú - Casa de Fader, es el más importante de la provincia. Alberga en colección de 1700 obras y en este legado se encuentra no sólo el testimonio de una época, sino el desafío de que ahora en más, se convierta en un punto de encuentro de una cultura viva que se reescribe a cada paso. La reapertura no sólo significa un rescate patrimonial del edificio sino la posibilidad de ver parte de las pinturas que están bajo la protección del espacio. Quienes visiten el museo van a poder apreciar una exposición de casi 50 cuadros que se centra en artistas claves de los primeros 50 años del siglo XX.

El trabajo curatorial de la muestra fue realizado por el historiador en arte Pablo Chiavazza, María del Carmen Márquez y Viviana Rebolloso, y presentó sus desafíos. Sobre el criterio utilizado para las obras expuestas, Chiavazza contó en detalle los aspectos que tuvieron en cuenta:

"La casa ha sido restaurada en su totalidad y nosotros debíamos también darle lugar a ese trabajo. Entonces de alguna manera decidimos limitar la cantidad de obras que están expuestas. Teníamos que dar lugar a que la gente pueda también ver la casa como un bien patrimonial que ha sido recuperado y como testimonio de una época. Ese fue uno de los criterios y nos presentó un desafío. Nos limitamos en la cantidad de obras, no llegan a 50 las obras expuestas de una colección que tiene más de 1700. Decidimos hacer una exposición que se centrara en figuras claves de los primeros 50 años del siglo XX. Por eso el texto curatorial está relacionado con la historia de los orígenes de este museo, que no son tan próximos como la inauguración que hace Suárez Marzal en 1951, que es cuando adopta el nombre de Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú- Casa de Fader, sino que es una historia que se remonta a los años 20 en relación a todo el movimiento artístico que está emergiendo en Mendoza en ese momento. Un movimiento que está tratando de encontrar un carácter local, regional, que se aparta de la copia prolija de los modelos europeos e intenta contribuir desde la región cuyana, digamos, a este gran proyecto de nacionalización que tiene que ver con los conflictos que desencadena la modernización en el país. Y sobre todo la inmigración europea y la gran pregunta de los sectores más acomodados de la sociedad en el poder, acerca de los destinos de la Nación".

Y agregó: "En ese momento, los artistas empiezan a tomar consciencia de alguna manera de que están imprimiendo un cambio en el escenario artístico, también se fundan las primeras instituciones artísticas, entre ellas, el Museo Provincial de Bellas Artes en 1927. Se abre en 1928 y ahí empieza esta historia. Parte de las obras de ese museo provincial de 1928, pertenecen actualmente al Fader. Cuando se refunda de alguna manera el Museo Fader toma esa colección y la hace propia, por eso decimos que es prácticamente la historia del siglo XX y lo que va del XXI, la de este Museo. Eso fue lo que nos generó la gran dificultad de encarar el proyecto curatorial. Pasamos por varias ideas hasta que al final decidimos hacer un recorte sobre los primeros 50 años del siglo XX y centrarnos en las obras que el museo preserva de artistas que fueron claves en el proceso de institucionalización de las artes. Los que fundaron la Academia Provincial de Bellas Artes, la Escuela de Dibujo al Aire libre en el 33. La primera camada que se formó en estas instituciones también está representada en esta muestra".

Mientras que sobre la importancia que adquiere para la provincia la reapertura del museo, el historiador explicó:

"Es importantísimo para la cultura mendocina para poder precisamente pensarnos a través de las artes visuales. Este museo alberga obra de principios de siglo hasta la actualidad. Las obras de los Salones Vendimia terminan acá, entonces en ese sentido, este es el museo más importante de la provincia porque es el que tiene la mayor colección y la que recorre más minuciosamente nuestra historia del arte. Lo que tenemos que hacer ahora es seguir estudiándola, seguir trabajando en eso y ver de qué manera este museo puede servir a la comunidad. Que sea un espacio vivo, democrático, un espacio de discusión, un espacio de encuentro, como debe ser un museo. Un espacio donde podamos pensarnos a través de cómo se nos ha pensado como país, como provincia, como se nos ha representado. Y el debate actual tiene que tener en cuenta la experiencia moderna que también alberga este museo, cómo dieron los artistas locales respuesta a problemas que todavía seguimos teniendo. No como relicto, como algo viejo que tiene que ser venerado, sino que tiene que volver a la vida. No el museo como un mausoleo, sino como un espacio vivo y que implica una tarea ardua".

Antes de trabajar en la restauración de la casa se realizó un trabajo integral sobre la colección categorizando y registrando cada obra de una de forma bidimensional y tridimensional, para contar con un conocimiento detallado del estado de conservación de cada pintura y escultura, que es propiedad del museo.

Omar De Marchi, intendente de Luján de Cuyo, el gobernador Alfredo Cornejo y el Secretario de Cultura Diego Gareca, durante la inauguración. Foto: Luis Rodríguez. 

"Fader para siempre": el lema elegido para la ocasión

Para la actual gestión provincial, la apertura del Museo Fader constituye uno de los objetivos cumplidos en materia de política cultural. Por este motivo, es que el evento contó con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, quien se abocó a recorrer el edificio y la exposición que actualmente se exhibe en su interior. Lo acompañó en el acto protocolar el Secretario de Cultura Diego Gareca, parte del gabinete, funcionarios e intendentes. Como fue el caso de Omar De Marchi, de Luján de Cuyo y el intendente electo Ulpiano Suárez de Ciudad. El lema para enmarcar el acontecimiento inaugural fue "Fader para siempre". 

Cabe señalar que la inversión total de los trabajos realizados para que el Museo Fader reabra sus puertas al público, fue de 105 millones de pesos provenientes de las arcas provinciales.

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