En la Tierra hay una serie de elementos que hoy en día son imprescindibles para los humanos, pero que poco a poco se están agotando porque son finitos. Estos recursos serán cada vez más escasos en los próximos años, a no ser que de aquí a entonces se encuentren nuevas soluciones.
10 recursos fundamentales que se le están acabando al ser humano
Agua. Es fuente de vida y es renovable, por lo que no debería haber escasez de ella, pero el gran problema es que se reparte de una manera muy desigual en el planeta, siendo muy difícil de transportar a largas distancias. Teniendo en cuenta que la población de la Tierra sigue aumentando, sí que se puede hablar que cada vez la falta de agua es un problema más acuciante.
Petróleo. Ha sido uno de los grandes temores desde hace décadas, ya que es un bien no renovable, pero parece que poco a poco se va asumiendo un futuro sin el oro negro. Los vehículos eléctricos ya son una realidad y hacen pensar que el futuro va a estar en ellos. ¿Se habrá acabado antes el petróleo?
Abejas. El uso de pesticidas, las plagas o el cambio climático están provocando la desaparición de las abejas, algo que sería una catástrofe para el ser humano porque estos insectos se encargan de polinizar, lo que tiene una gran importancia para la agricultura.
Espacio en órbita. Se calcula que hay medio millón de objetos en órbita alrededor de la Tierra, pero solo estamos usando unos 2.000 (satélites, GPS...). Los demás son restos de lanzamientos de cohetes y colisiones de objetos orbitales. El espacio cada vez está más ocupado, es más fácil poner elementos en órbita, pero aún no se sabe cómo retirar los inservibles.
Arena. Puede parecer que tenemos arena en abundancia, pero lo cierto es que la estamos gastando mucho más rápido de lo que la naturaleza es capaz de regenerarla. Tarda miles de años en formarse a través de la erosión, pero la usamos a diario para numerosas cosas.
Helio. Además de para los globos, también se usa para los equipos de imágenes médicas, pero es un recurso muy escaso, ya que se extrae de las profundidades subterráneas y se estima que apenas quedan unas décadas para que tengamos escasez de él.
Plátanos. Se enfrentan a un poderoso enemigo llamado el Mal de Panamá, un hongo muy dañino que podría propagarse por todas las plataneras. Los investigadores están tratando de encontrar nuevas variedades que sean resistentes a esto, pero de momento no han sido capaces de encontrarlas.
Suelo. No va a desaparecer, pero su gestión ha sido tan mala que existe preocupación. La parte más externa es de la que las plantas recogen sus nutrientes y las estimaciones apuntan a que solo en los 150 años se ha perdido la mitad en todo el planeta. El problema, una vez más, es que son necesarios muchos años para que se regenere.
Fósforo. Puede parecer que no es tan importante, pero la realidad es que es fundamental para la estructura del ADN humano y un fertilizante agrícola esencial, que no cuenta con sustituto. ¿Cuándo nos quedaremos sin él? Las previsiones más pesimistas hablan de en tres décadas y las más optimistas de cuatro siglos.
Gas natural. Tiene fecha de caducidad y hay que pensar en un futuro en el que no esté presente. Se calcula que hay reservas para abastecernos los próximos 58 años... Después, habrá que recurrir a otras opciones.