En su primer discurso en la ONU el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó que el Amazonas no es patrimonio de la humanidad, defendió la "soberanía" sobre esa región, y recibió elogios de Donald Trump y críticas por haber dejado una "pésima imagen". "Es una falacia decir que la Amazonia es patrimonio de la humanidad y es un equívoco la tesis de que nuestra floresta es el pulmón del mundo", destacó Bolsonaro.
"Valiéndose de esas falacias algún país en lugar de ayudar se embarcó en las mentiras de los medios y se portó de forma irrespetuosa con espíritu colonialista", sostuvo el ex militar brasileño, hoy jefe de estado, en una de las alusiones que analistas interpretaron como dirigidas al presidente francés Emmanuel Macron.
Bolsonaro y Macron han mantenido una polémica en en los últimos meses sobre la devastación de las selvas y bosques.
Esas actitudes fueron lesivas "para aquello que es más sagrado para nosotros, nuestra soberanía y uno de ellos (presidentes extranjeros) osó sugerir aplicar sanciones a Brasil", resaltó Bolsonaro.
Y agregó el Amazonas "no está siendo devastada ni destruida por el fuego, Brasil es muy distinto de aquel impreso en los diarios" extranjeros a través de una cobertura "sensacionalista".
El Instituto Brasileño de Pesquisas Espaciales (INPE), del estado brasileño, informó que entre enero y agosto los incendios amazónicos fueron el 90 por ciento más extensos que en el mismo período de 2018. La intervención de 32 minutos de Bolsonaro fue la que abrió poco después de las 9.40 horas locales la 74 Asamblea General de la ONU en Nueva York. Bolsonaro estuvo acompañado por la indígena Ysani Kalapalo, del estado amazónico de Mato Grosso, conocida por su canal de Youtube en el que afirma que las quemadas son "facke news" (noticias falsas) y defiende a los agricultores. Hay indígenas, como Kalapaio, que quieren producir mientras hay otros son "utilizados por gobiernos extranjeros (...) como parte de una guerra de informaciones" contra Brasil, afirmó Bolsonaro.
"Se acabó el monopolio de Raoni (Ketuktire)", exclamó Bolsonaro, demostrando su discrepancia con el cacique de 89 años de la región de Xingú, Amazonia, que este año denunció al gobierno brasileño en encuentros con Macron y el papa Francisco.
Al finalizar su intervención Bolsonaro se cruzó con su colega estadounidense Donald Trump "Optima explicación, yo asistí" al discurso dijo Trump al saludarse con el líder sudamericano en un pasillo del palacio.
"Gracias por la consideración presidente Trump", escribió Bolsonaro en su cuenta de Twitter, donde subió un video de 17 segundos en el que ambos intercambiaron unas palabras y se estrechan las manos. Como es tradicional en la ONU el presidente brasileño es a quien le corresponde dar el primer discurso en la Asamblea y el segundo es el mandatario de Estados Unidos.
El presidente en funciones de Brasil, general Hamilton Mourão, opinó que el discurso fue "corajudo, vibrante y patriótico".
En cambio el diplomático Rubens Barbosa dijo que Bolsonaro había prometido realizar una intervención "conciliadora" pero ésta fue "bastante confrontativa".
"Yo diría en un primer análisis que el presidente hizo un discurso polémico tratando algunos temas de una forma que no ayudará mucho a mejorar la percepción internacional de nuestro país", sostuvo el diplomático.
"Posiblemente el presidente hizo un punto de inflexión con su posición sobre la Amazonia frente a las posiciones que tuvieron todos los gobiernos brasileños en los últimos 30 años", apuntó Barbosa.
El diplomático fue embajador en Estados Unidos durante el gobierno del expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
Por su parte el gobernador de San Pablo, Joao Doria, declaró que el discurso fue "inadecuado" y causó una "pésima imagen" en la comunidad internacional. Fuente: ANSA