Está a una hora del centro de la ciudad de Mendoza. Se puede acceder a él por San José, distrito de Tupungato, o por Luján, allá donde Potrerillos se viste de Las Vegas. Es un camino único, especial, inigualable.
La carrera: un lugar mágico en Mendoza
A 2.000 metros de altura hacen ostentación de naturaleza fértiles valles orlados por la imponencia blanca del Cordón del Plata. Se llama "El Camino de la Carrera". Foto: Cristian Lozano
Ahora, esa carrera es la ruta provincial 89, un lugar poco frecuentado y enormemente bello, un trayecto de 51 km, con 33 km consolidados. Foto: Cristian Lozano.
El trayecto que puede encararse durante todo el año y cambia también según la estación, si parte desde la Ciudad conlleva aproximadamente 235 km de ida y vuelta. Foto: Cristian Lozano
El camino de Las Carreras une la Villa de las Vegas en Potrerillos con la de San José en el departamento de Tupungato, en el mientras tanto los paisajes mutan en la ventanilla: cumbres nevadas de telón, pampas con ganado, área de cultivos y alamedas que aguardan la primavera para desplegar su verde y plata. Foto: Cristian Lozano
Ya arribando al Valle de Uco los cultivos se hacen notar, el área de frutales, las de papa y hortalizas en esa caprichosa cuadrícula de parcelas vecinas. Foto: Cristian Lozano
Fue en sus comienzos propiedad del Capitán Pedro Escobar de Ibacahe, cuando los españoles tenían muy pocos años en esta tierra. Foto: Cristian Lozano.
Las imponentes vistas del Cordón del Plata muestra un paisaje único en la provincia de Mendoza. Foto: Cristian Lozano
En 1632 el Capitán dona sus tierras a los jesuitas que obraron sobre el lugar durante muchos años. Entonces bautizaron la zona con el nombre de San Francisco de la Carrera. "Carrera" es la denominación española de una calle que antes fue camino. Foto: Cristian Lozano
El paisaje cambia, se torna llano y con leves ondulaciones que en verano relucen enverdecidas y por estos días el amarillo de los pastos es lo que sobresale. Foto: Cristian Lozano
Cada estación del año es especial y bella en este paraje. Foto: Cristian Lozano