El director general del Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), José Graziano da Silva, inauguró hoy en Santiago la Segunda Reunión del Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto (AMERP) que busca frenar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Graziano felicitó que más de 100 países se comprometieron con la lucha contra la pesca insostenible e ilegal, destacando que la rápida adopción del AMERP -que entró en vigor en 2016- ha sido un "logro fantástico".
"Hoy veo una sala llena de muchos más delegados que hace dos años", dijo el alto funcionario de Naciones Unidas relevando que el acuerdo requiere que los buques extranjeros se sometan a inspecciones en cualquier puerto de escala, si los estados del puerto lo consideran necesario, y que dichos estados compartan información sobre las violaciones detectadas.
El convenio refuerza reglas ya establecidas en los países para que controlen las actividades de sus propias flotas pesqueras, y está diseñado para aumentar el costo de la pesca ilegal (INDNR), al dificultar la venta de peces capturados de forma clandestina.
Se estima que la pesca INDNR alcanza hasta 26 millones de toneladas al año -alrededor de una quinta parte de la captura mundial- y socava los esfuerzos para garantizar la pesca sostenible a través de medidas efectivas de manejo de poblaciones de peces en todo el mundo. Actualmente un tercio de la pesca mundial se hace en niveles biológicamente insostenibles, tres veces más que a mediados de los años setenta.
"Una de las principales condiciones para que el AMERP logre buenos resultados es tener una gran cantidad de países que eviten que los barcos desembarquen sus capturas ilegales", subrayó Graziano da Silva, pues "de lo contrario, si un barco no puede desembarcar en un país determinado, lo hará en un país vecino".
En la actualidad, las Partes adherentes comprenden más de la mitad de los estados costeros del planeta.
La Segunda Reunión, que se extenderá por cuatro días, establecerá reglas de procedimiento según las cuales las Partes pueden regir los aspectos administrativos del acuerdo, protocolos técnicos adicionales sobre cómo las Partes intercambiarán información, y se debatirán la manera de garantizar mecanismos de financiamiento que permitan a los países en desarrollo implementar las disposiciones del tratado.
Graziano agradeció el generoso apoyo de numerosos países para ayudar a desarrollar las capacidades globales para implementar el AMERP, y mención especial hizo de Noruega por ayudar a los países en desarrollo a participar en la reunión actual. La FAO ha dedicado recursos sustanciales de su propio presupuesto para aumentar las perspectivas de éxito del tratado, como parte de su mandato más amplio de erradicar la pesca INDNR.
El trabajo de las Partes es crítico para la búsqueda común de salvaguardar los recursos marinos globales y lograr un desarrollo sostenible. La pesca ilegal también pone en riesgo los medios de vida de millones de personas, distorsiona los mercados para una importante industria mundial, la cual es fuente clave de nutrición.
Así lo mencionó el ministro de Economía, Desarrollo y Turismo de Chile, José Ramón Valente, quien apuntó a que esta reunión "es importante para la seguridad alimentaria a nivel mundial.
Desde ahora hasta 2050, la población mundial necesitará más proteínas, sin grasas saturadas, y eso es lo que ofrecen los productos del océano". El Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Informada y No Regulada se celebrará el 5 de junio. Fuente: ANSA