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Qué deberías y qué no deberías comer en un aeropuerto

Por Sección Fotografía

Hay que tener muchas cosas en cuenta a la hora de subirse a un avión y una de ellas es la alimentación; lo que ingieras determinará la manera en la que te puedas sentir en el vuelo. Y pese a que tradicionalmente los aeropuertos tienen fama de servir comida de poca calidad, lo cierto es que hay algunas opciones de bajo riesgo que evitarán un contratiempo.

Ensaladas. Y la recomendación es extensible a cualquier fruta o verdura. Sí, comer ensaladas es muy sano, pero no en un aeropuerto. Al no estar cocinadas hay más riesgo de que hayan perdido su frescura o incluso que tengan algún tipo de bacteria, por lo que es una de las comidas a evitar.

Carne. Por regla general debería estar buena y una hamburguesa por ejemplo puede ser una gran opción, pero también es verdad que la carne no aguanta tanto tiempo en buen estado. Si no te convence el aspecto o huele raro parece bastante evidente que es un producto a evitar.

Pescado. Otra apuesta peligrosa y que puede salir mal porque el pescado es muy vulnerable a los cambios de temperatura. Si el transporte o la conservación no se hacen correctamente puede suponer un problema para la salud. Ante la duda, mejor no comerlo.

Sándwich. Es una apuesta segura y los riesgos de que te siente mal son bastante bajos. El motivo es que o bien se preparará en el momento o bien vendrá envasado con una fecha de consumo bien legible. Es la mejor manera de no complicarse la vida.

Huevos fritos. Otra opción muy recomendable porque son muy fáciles de preparar, nutritivos y sobre todo no entrañan apenas riesgos para la salud. Otra buena forma de ir a lo seguro en un aeropuerto y evitar pasar un mal rato.

Pasta. Es una posibilidad aparentemente sin riesgo. Fácil de cocinar, rápida y es muy difícil que esté en malas condiciones. Es una de las opciones más socorridas y además te aportará los hidratos de carbono necesarios para el viaje.

Comida de avión. Cualquiera que tenga paladar sabe que la comida que te ponen en los aviones no suele destacar precisamente por su calidad. El problema es que la mayoría de los alimentos que te dan han estado previamente congelados, por lo que han perdido frescura y sabor. También a evitar.

Jugos naturales. Sabemos que son muy refrescantes, pero no están exentos de riesgos. Y es que nadie nos explica si han echado algún ingrediente más que la propia fruta (por ejemplo agua no potable) que nos puede dar un buen disgusto en el estómago.

Pollo. A priori es una opción de bajo riesgo, aunque hay que vigilar que se cumplan las normas de higiene básicas. A la menor sospecha de que pueda estar malo, mejor dejarlo. Es mucho menos peligroso que carne o pescado.

Marisco. Es jugársela mucho. El marisco debe estar fresco y en buen estado de conservación y cualquier fallo puede acarrear graves problemas de salud. Es claramente un producto a evitar en los aeropuertos.

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