La producción mundial de queso supera a la de café, tabaco, te y cacao juntas. Con más de 2.000 variedades alrededor del planeta, algunos tenían que ser muy raros. Recopilamos los siete más extraños.
Los siete quesos más raros del mundo
Epoisses, un queso con olor penetrante. El queso más oloroso (o apestoso, según gustos) del mundo. Es tan fuerte su aroma que ha sido prohibido en los transportes públicos franceses. WIKIMEDIA COMMONS
Long Clawson. Stilton Gold, el queso dorado Es el segundo queso más caro del mundo, tras el Pule, porque lleva briznas de oro comestibles y aguardiente de canela de Alemania. Su precio puede rondar los 700 euros el kilo.
Milbenkäse, el queso madurado con ácaros. La peculiaridad de este queso es que madura con ácaros. Estos segregan una enzima que transforma el Milbenkäse de amarillo a rojo, y tras un año de curación, a un color oscuro. Al final se logra que tenga un sabor picante y amargo.
Pule, el queso más caro del mundo. Se produce con leche de burra, muy escasa, por eso es el queso más caro del mundo. Su origen es serbio y su precio puede ser de hasta 1.000 euros el kilo.
Casu marzu, curado con larvas vivas. Es uno de los quesos más populares de la isla de Cerdeña en Italia. Está curado por larvas que son colocadas en queso de oveja en su mayor estado de descomposición. El ácido del sistema digestivo de los gusanos hace que sea muy suave y cremoso.
Bitto, un queso en 'peligro de extinción'. Este peculiar queso italiano está hecho a base de leche de vaca y cabra de una raza autóctona, conocida como Orobica, que está en peligro de extinción. La curación del Bitto puede ser desde 70 días hasta 10 años.