En Marzo de este año se conmemoró el séptimo aniversario del terremoto de magnitud 9.0 y el posterior tsunami que devastó el noreste de Japón y desencadenó un desastre nuclear en la central nuclear de Fukushima Daiichi.
El paisaje fantasmal de Fukushima, 8 años después
Vigilando la radioactividad. Un jabalí se detiene en un puesto de monitoreo de contaminación radiactiva, en Futaba, prefectura de Fukushima (Japón). KIMIMASA MAYAMA / EFE
Calle fantasmal. Luces iluminan una calle fantasmal en la localidad de Namie, evacuada por el desastre nuclear de Fukushima hace siete años. KIMIMASA MAYAMA / EFE
Vivienda solitaria. Vista de una casa dañada, a las afueras de la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi, paralizada por el tsunami, días antes del séptimo aniversario del terremoto de magnitud 9.0 y el posterior tsunami que devastó el área. KIMIMASA MAYAMA / EFE
Midiendo radioactividad. Los especialistas en radiación Mai Suzuki, Laurence Bergot y Heinz Smital durante una medición de radioactividad en una zona de Namie, situada junto a una guardería y una escuela, en la prefectura de Fukushima (Japón). CHRISTIAN ASLUND / GREENPEACE JAPÓN / EFE
Puente destruido. Vista de un puente colapsado en la localidad de Futaba, cerca de Fukushima (Japón). KIMIMASA MAYAMA / EFE
Caminos cortados. Vista de una ruta bloqueada con una barrera, en el municipio de Namie, cercano a Fukushima (Japón). KIMIMASA MAYAMA / EFE
Protegidos contra la radiación. Un trabajador cruza la vía cerca del puesto de control donde personal de seguridad inspecciona automóviles y pasajeros, en Okuma, Fukushima (Japón). KIMIMASA MAYAMA / EFE
Rutas con radiación. Un monitor muestra los niveles de radiación en la ruta Joban Expressway, en Fukushima (Japón). KIMIMASA MAYAMA / EFE
Control de acceso. Personal de seguridad inspecciona automóviles y pasajeros en un puesto de control, en el municipio de Okuma, cercano a la central nuclear de Fukushima. KIMIMASA MAYAMA / EFE
Casas abandonadas. Varias viviendas dañadas por un tsunami en el distrito de Ukedo, cerca de la planta de Fukushima, siete años después del desastre de la central nuclear. KIMIMASA MAYAMA / EFE