entrevista

"Argentina no tiene la menor posibilidad de pagar su deuda"

Durante todo el año 2019, Argentina pagará $ 1.100.000 por minuto, sólo en concepto de intereses. Es el ritmo de la devolución de los desembolsos acordados con el Fondo Monetario Internacional, más las emisiones de deuda que hizo el gobierno nacional que tienen vencimiento en el corriente año.

Sin duda, la deuda externa es uno de los mayores problemas que deberán enfrentar los próximos gobiernos, ya que para pagar en término (si es que se pudiera) deberá lograr un crecimiento sostenido que nuestro país no ha logrado en décadas. Alejandro Olmos Gaona, es historiador, consultor, y especialista en el tema. Autor, entre otras obras, de La deuda odiosa y La deuda argentina como delito, Olmos Gaona aborda en esta entrevista las dificultades que tendrá nuestro país para evitar declarase en cesación de pagos.

Fuente gráfico: Gobierno de la Nación.

¿Argentina avanza indefectiblemente a decirle al mundo que no podrá pagar su deuda?

Sí, vamos indefectiblemente a eso. Este es el gobierno que más deuda externa ha emitido. Argentina está en una situación muy complicada. Este año tenemos que pagar 60 mil millones de dólares, el año que viene una cifra similar y, por supuesto, Argentina no tiene la menor posibilidad de pagar esa deuda. Entonces tendrá que ir nuevamente a una reestructuración de la deuda, con las consecuencias que ya conocemos de este tipo de operaciones. Al 30 de setiembre tenemos una deuda de 307 mil millones de dólares, algo absolutamente insostenible. En este momento, representa el 94,5 % del PBI. Y además, tenemos una situación del Banco Central extremadamente delicada porque, aunque tiene 77 mil millones de dólares de reservas, hay obligaciones de pago que exceden ampliamente sus reservas.

¿Qué alternativas tiene la Argentina para no caer en default?

En este momento, ninguna porque contrajo deuda de manera irresponsable, incluso por cien años. Y mucho más, cuando nunca se ha querido discutir la legitimidad de cierta parte de esa deuda, cuando los empresarios privados han transferido al Estado nacional deudas absolutamente ficticias, y cuando se han desconocido las investigaciones de la justicia federal. Vivimos en un cuadro de ilegalidad permanente, sin respetar el orden público y el estado de derecho. Hace poco releí un libro del Dr. Nino, un gran jurista argentino (Carlos Santiago Nino) que se llama Un país al margen de la ley. ¿Cuál es ese país? La Argentina. No respetamos la constitución, las leyes ni los reglamentos. Entonces, vivimos de parche en parche y con estas situaciones, el endeudamiento es un condicionante fenomenal de la economía, del bienestar del pueblo y de la inversión pública. A este gobierno ésto no parece importarle y seguimos con la bicicleta, pagando y endeudándonos.

¿Si la Argentina cumple con las metas de superávit fiscal firmadas con FMI, igual va al default?

Es que el superávit no incluye el problema financiero. Y ahí es cuando el superávit deja de ser superávit. Las obligaciones externas son de tal magnitud que el gobierno no va a poder hacerle frente, excepto que vuelva a reestructurar la deuda y emita nueva deuda. La Argentina se financió emitiendo bonos externos, y cuando eso se terminó, recurrió a un préstamo del FMI por 56 mil millones de dólares. Pero esa plata se termina el año próximo con el desembolso de 5 mil millones de dólares. Argentina ha vivido durante décadas refinanciando sus deudas, donde siempre pide y siempre paga, con altos beneficiados para el sistema financiero especulativo y los grandes bancos internacionales.

¿Se está a tiempo de reclamar la legitimidad de parte de la deuda externa?

Lamentablemente, la dirigencia política que tenemos, que es de mediocre para abajo, dice que esto no se puede discutir porque los parlamentos sancionaron leyes de presupuesto que legitimaron la deuda. Yo trabajé en la Auditoría del Ecuador, fui asesor del ex presidente Rafael Correa e impugnamos la deuda, a pesar de supuestas legitimaciones de otros gobiernos, Así, Correa pudo hacer algo sustancialmente diferente sobre la deuda. Si lo hizo Ecuador, que es un país 12 veces más chico que Argentina, ¿por qué no lo puede hacer nuestro país?

¿Por qué cree que no lo puede hacer?

Lo que pasa es que la gran mayoría de la dirigencia argentina piensa que hay que pagar y que esto no se puede discutir. Yo no puedo discutir una plata que recibí pero sí puedo discutir una plata que no recibí, que fue falsamente creada para transferir deuda privada a todos los argentinos. Lo que mucha gente no sabe es que la mitad de la deuda de la dictadura militar, que heredamos y reciclamos, fue deuda de las empresas del grupo Macri, Pérez Companc, los grandes bancos, Bridas, etc. Yo me pregunto por qué los ciudadanos tenemos que pagar deuda trucha. Y no es trucha porque lo digo yo, lo dijo la auditoría del Banco Central hecha durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que fue sintomáticamente archivada y destruída.

¿El próximo presidente deberá negociar entonces más dinero con el FMI, o estirar los plazos de pago de lo que ya nos prestaron?

Por supuesto, no veo otra alternativa que renegociar la deuda porque no se va a poder pagar, dentro de este esquema. Ahora, yo creo que se pueden buscar otros esquemas. Lo que pasa es que nadie se anima a enfrentar al poder financiero. Y cuando uno parte desde el miedo ya está perdido. No digo que no se puede sentir temor, pero el poder siempre juega con el miedo del otro.

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