Tiempo de descuento para el inicio de una nueva aventura en la Perla del Oriente

En las próximas horas comienza formalmente una nueva misión mendocina por China. El funcionario que envió Cornejo, Martín Kerchner, y los empresarios vitivinícolas ya están en Shanghai desde el sábado. En la mañana del lunes chino comienzan los encuentros más clave. Las bodegas para participar de la mayor feria global de importadores y exportadores que jamás se haya organizado. Pero Kerchner hoy ofrece Mendoza al financista número, el ICBC, y a una treintena de empresas interesadas en el petróleo, las energías limpias, la modernización del transporte y las grandes obras de infraestructura. Portezuelo del Viento, Vaca Muerta, el corredor bioceánico y las sales de potasio, entre lo más destacado.

Cuando la noche de este domingo se haya apoderado de Mendoza, en Shanghai, en el centro financiero de China y uno de los más importantes del planeta, arrancará oficialmente una nueva misión del gobierno provincial con esa esperanza eterna para que el gigante de Asia incline, aunque más no sea una ínfima parte de sus intereses en los recursos de la provincia seducidos por el potencial económico, las oportunidades en las nuevas energías y, desde ya, en el turismo.

No será una empresa fácil de sortear para el ministro todo terreno que tiene Alfredo Cornejo en el gabinete: el titular de Infraestructura, Economía y Energía, Martín Kerchner. El enviado del gobernador ha llegado hasta esta ciudad tras un interminable viaje de casi dos días y medio -entre vuelos, escalas y esperas en los aeropuertos de Río de Janeiro y Dubai-, acompañado por el subsecretario de Energía, Mario Guiñazú; con los responsables de ProMendoza, Fernando Urdariz y Mario Lázaro y con la estratégica y clave presencia, no sólo para este viaje sino también para los anteriores cuatro, de Javier Lupiáñez quien se desempeña en la Argentina al frente de la Gerencia Regional para el interior del banco más grande del mundo, el estatal chino ICBC.

Los edificios que dejó la colonia inglesa durante su ocupación, en la Shanghai antigua.

Si bien el objetivo central de la misión es participar de la feria de importadores comerciales que ha llamado la atención de todos los continentes, la denominada China Internacional Import Export, o bien la simple y contundente Feria de Shanghai, para la que Mendoza arribó con 16 empresarios todos vitivinícolas -algunos de ellos con muchos años de experiencia en estos mercados batallando contra los precios y las ventajas comparativas de Chile, y Australia, por caso-, lo cierto es que la esperanza y la atención aún no develada del todo por Kerchner se centrará especialmente en los encuentros que organizó y planificó Lupiáñez con los más altos funcionarios del ICBC.

Cuando arranque el lunes en Shanghai, y anochezca este domingo en Mendoza, Kerchner será recibido por el máximo responsable de Banca Privada del ICBC, el número tres de la entidad financiera. De acuerdo con la agenda, el funcionario chino (empleado público en definitiva del gobierno de Xi Jinping), se tomará varias horas, pueden ser dos o tres en la mañana y otras más en una cena que el banco ha organizado, para escuchar a Kerchner, lo que tiene para decir y otras muchas razones por las que Mendoza viene pidiendo desde casi dos décadas que le presten atención.

Será un encuentro clave. Porque el directivo pondrá a disposición de los mendocinos alrededor de 30 grandes empresarios chinos, posibles inversores para Mendoza, del rubro energías limpias y alternativas; del campo de los hidrocarburos especialistas en la extracción de gas y petróleo no convencional; de área de la modernización del transporte y otros vinculados con las grandes obras de infraestructura. Aquí está asentado el secreto de buena parte del éxito y de la esperanza de esta misión.

China: comunista en lo político, liberal en lo económico.

Hay cautela por parte de los enviados de Cornejo. El mundo sabe, y los saben los mendocinos también, que China se ha abierto sorprendentemente a todo el comercio global, mientras el resto de los países se ido cerrando en sí mismo buscando protección. La prudencia está en que, si bien China ha salido al mundo a pedirle oportunidades de negocios -ya sea para comprar todo lo que se está produciendo, como para invertir en oportunidades para la expansión de sus empresas estatales-, con los chinos no es fácil ni mucho menos simple negociar, acordar y abrochar emprendimientos.

Esta nueva incursión por Shanghai arrancó allá por mayo pasado cuando Lupiáñez invitó al embajador de China a la provincia. Desde ese momento, la embajada oriental junto con el ICBC, comenzaron a preparar este encuentro haciéndolo coincidir con la feria de importadores. Esperan que se los seduzca con emprendimientos concretos, que si se fueran a dar para Mendoza son estratégica y económicamente para la escala que tiene. Por caso, Kerchner deberá describir los proyectos de energía renovables y limpias que tiene la provincia; les hablará de Portezuelo del Viento y del llamado a licitación que el presidente Mauricio Macri prometió anunciar el 18 de diciembre (para esto habría dos firmas chinas con intenciones de presentarse al concurso); describirá el potencial de esa lengua del yacimiento de Vaca Muerta que se introduce por varios kilómetros en territorio malargüino y que nace y cubre todo Neuquén; mostrará el proyecto para refuncionalizar el corredor bioceánico, tanto por posibles túneles a lo largo de la ruta internacional como para el área de transporte por ferrocarril; les hablará de turismo y de la posible puesta en valor de las villas cordilleranas, con la notable ausencia -hay que decir- aquí en Shanghai, de la cámara del turismo que no asistió y se sumará algún tipo de volumen de negocios que se puedan dar en el campo de la producción primaria porque Mendoza ya está exportando cereza a este país, como también algo de uva en fresco.

Al comienzo de las actividades oficiales, como se ve, están puestas, quizás, las mayores expectativas oficiales de esta nueva incursión por China. Las próximas horas serán cruciales. Porque de una buena primera impresión -dicen aquí-, se basa el resto de la relación y negociación exitosas detrás de un objetivo económico mucho más importante para Mendoza que para quienes estarán sentados frente a Kerchner este lunes. Esto es así porque hoy China es la cenicienta del comercio mundial. Una cenicienta conducida por un comunismo político, pero liberal en lo económico y extremadamente poderoso, tanto como para que la administración norteamericana de Donald Trump quiera evitar por todos los medios que China le arrebate en poco tiempo más la supremacía del comercio global.

Te Puede Interesar