Existe un debate permanente sobre las cosas que debemos comer y las que no, pero la realidad es que no se puede ser demasiado extremista. Existen una serie de alimentos que durante años se han ganado muy mala fama, pero que los expertos aseguran que, con moderación, pueden ser muy buenos para la salud.
Alimentos con mala fama que en realidad son saludables
QUESO. Sí, es verdad que tiene grasas saturadas, pero las ventajas que ofrece son muy numerosas. Está lleno de nutrientes y también es una buena fuente de proteínas, calcio o vitamina B12. Además está delicioso. Un manjar que debemos comer con frecuencia.
HUEVOS. Alimentación: cocinar huevos hervidos y limitar los fritos.
CHOCOLATE. Nos proporciona una gran cantidad de energía y calorías. Cuánto más negro sea mucho mejor porque significará que tiene más cacao y mucho menos azúcar.
CAFÉ. Es verdad que demasiada cafeína puede llevar a la ansiedad, pero lo cierto es que las ventajas del café son innegables. Además de asociarse a una vida más larga, hace que las personas que lo beban tengan menor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, cánceres o afecciones hepáticas.
PALTA. Es un alimento alto en grasas, pero nuestro cuerpo necesita algunas de estas grasas saludables, por lo que es muy necesario que esté en nuestra dieta, ya que nos ayuda con nuestra actividad y además nos hacen sentirnos más llenos.
PASTA. Los carbohidratos están muy perseguidos, pero siempre que se ingieran con moderación son una excelente fuente de energía. De hecho, los expertos aseguran que las personas que obtienen alrededor del 50% de sus calorías de los carbohidratos tienden a vivir más tiempo.
LECHE ENTERA. Es una fuente imprescindible de calcio, proteínas, grasas y otros nutrientes. Estudios recientes han demostrado que esas grasas no tienen impacto negativo en las enfermedades cardiovasculares o en las tasas de mortalidad.
ACEITE DE OLIVA. Pese a que tiene un alto contenido en grasa, se le considera saludable debido a que previene las enfermedades cardiovasculares y reduce el colesterol LDL. Otras acceites también pueden ser recomendables para cocinar como el aceite de maní.
PAPAS. Al igual que la pasta, son carbohidratos saludables, por lo que es bueno comerlas con moderación. Cuentan con potasio y vitamina C y su piel es una buena fuente de fibra.
MANTECA. Desde hace mucho tiempo cuenta con muchos detractores, pero lo cierto es que el remedio ha sido peor que la enfermedad. Sus sustitutos han sido opciones artificiales con una gran cantidad de grasas trans, que han resultado ser malas para la salud, lo que ha rehabilitado a la manteca, aunque como siempre con moderación.
SAL. Los estudios más recientes aseguran que para las personas que aún no tienen la presión arterial alta, el consumo de sal no tiene un gran impacto para la salud. Siempre y cuando se reduzca la ingesta de comida procesada, podremos echar una pizca de sal en casa a todos nuestros platos.
GLUTEN. En los últimos años el gluten ha sido demonizado y la mayoría de la gente busca alimentos sin él, pero realmente solo el 1% de la población es celiaca y para el resto tomar alimentos con gluten (una mezcla de proteínas que se encuentran en el trigo) no supone nada malo.