La creciente tensión entre el Gobierno y la petrolera Repsol YPF no sería un episodio aislado para las empresas de capitales españoles en la Argentina, puesto que la Casa Rosada también puso bajo la lupa el comportamiento de otras compañías de ese origen.
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El caso YPF: las empresas españolas, bajo la lupa oficial
El enojo del Gobierno con Repsol YPF sería la punta del iceberg de un plan más ambicioso.
En principio, logró que los gobernadores exigieran a las petroleras aumentar la producción y acordaron con el Gobierno nacional fijarles niveles de producción que deberán cumplirse "inmediatamente". El pronunciamiento fue difundido luego de una reunión de la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos (OFHEPI).
Allí, algunos gobernadores, como el chubutense Martín Buzzi, se mostraron totalmente alineados con la postura del ministro De Vido, mientras que otros -Juan Manuel Urtubey (Salta) y Daniel Peralta (Santa Cruz)- estuvieron más cautelosos, tal vez a la espera de conocer el trasfondo político de la situación.
En medio de los rumores que indicaban que el Gobierno impulsará una reestatización de YPF, las fuentes consultadas por Noticias Argentinas aseguraron que por el momento no es ése el propósito de la presidenta Cristina Kirchner, aunque lo supeditaron al desarrollo de los acontecimientos.
"Nosotros estamos bajando un mensaje claro: el que no labura, se va", se despachó el funcionario consultado por NA al referirse a las concesiones de petroleras como Repsol. Pero aclaró que hay tiempos políticos por respetar y mostró cierta prevención ante experiencias dificultosas como la de Aerolíneas Argentinas.
De hecho, reveló que los estrategas kirchneristas son partidarios de que la gestión de YPF siga siendo privada, aunque en algún momento se decida la rescisión del contrato de Repsol. "Es muy difícil para el Estado conseguir eficiencia en un sector tan específicamente técnico como el petrolero", argumentó.
Así las cosas, consideró que de no cubrir Repsol las expectativas del Gobierno, su salida del mercado argentino podría tener lugar antes de las elecciones legislativas de 2013. Algo parecido debe haber percibido el CEO Antonio Brufau, quien debió volver a España sin poder reunirse con la Presidenta.
