ver más
°

El vino, el dólar y los impuestos, receta para una Mendoza que quiere crecer: entrevista a Jorge Day

Sitio Andino habló con el economista en jefe del IERAL - Fundación Mediterránea, en Mendoza. Tras el diagnóstico de estancamiento económico, cómo se sale adelante; en qué invertir; qué políticas faltan; cuáles son las ventajas de Mendoza.

Dicen, los que saben, que sólo cambiando el punto de vista se llega un resultado diferente. La economía mendocina nos preocupa a todos, porque todos vivimos y somos parte de ella: si nos dicen que Mendoza lleva años de estancamiento y que ha vuelto al nivel económico que tenía en el 2011, esto significa que el productor está estancado, tal vez en menor medida el bodeguero, también las empresas de transporte, logística, comercialización y por supuesto que el comercio habrá caído... porque somos parte de un todo.

Sitio Andino publicó, hace unos días, el Informe Anual 2016 del IERAL, de la Fundación Mediterránea, sobre la economía de Mendoza. En él, se muestra cómo la economía provincial se contrajo una vez más el año pasado y ha ido deteniéndose, en los últimos años, hasta llegar a un nivel similar al que tenía en el 2011.

Lejos de quedarnos con esos datos, decidimos ir un paso más allá y buscar las perspectivas que podrían hacer que la provincia esté mejor. Jorge Day es jefe de economistas del IERAL Mendoza. Con él hablamos del diagnóstico de la Fundación Mediterránea y el potencial que tiene la provincia para salir adelante. Mendoza en su relación geográfica entre el Atlántico y el Pacífico; Mendoza como vecina de Chile; Mendoza como un lugar que la gente elige para vivir; Mendoza productiva. Todo tuvo lugar en esta charla.

El principio, diagnóstico de una enfermedad

"Mendoza sigue produciendo pero a nivel del 2011, si hablamos en términos de tendencia estamos estancados. Hay un estancamiento económico básicamente porque la demanda es inexistente y porque hay un dólar bajo. Del 2003 al 2011 tuvimos un dólar alto, con un gobierno que manejaba fondos y compraba, el mundo andaba bien y también compraba. Pero en los últimos años todo eso se detuvo", explica Jorge Day al iniciar la charla.

El economista enumera problemáticas: "Los inversores no llegan porque hay incertidumbre; los gobiernos tienen que bajar el gasto; no hay buena oferta laboral, falta mano de obra sobre todo calificada. En resumen, si cuesta traer tecnología de afuera por los costos, si cuesta conseguir mano de obra y capital, bueno todo esto da el panorama que tenemos, con una economía frenada, entorpecida", resume.

En cuanto a la visión que se requiere desde el gobierno, sobre todo nacional, Day explica que nuestro país es gastador, le cuesta el ahorro: "En épocas buenas el gobierno debería ahorrar para que en los malos tiempos se mueva ese gasto, pero no ha ocurrido así. En la última década Argentina creció pero se gastó mucho más", asegura.

"Ese mayor gasto público hace que los precios aumenten, pero no el dólar. Ese dólar, barato, no ayuda por ejemplo a economías como la de Mendoza donde el potencial son los sectores como el vino y el turismo, y donde los dólares son importantes", añade. Al ser consultado sobre que antes, con el cepo cambiario se decía que el problema era el dólar fijo, y ahora con el dólar liberado lo sigue siendo, Day explicó: "Que sea fijo o flexible no es relevante, sí lo es que sea un dólar caro o barato. Hoy tenemos un dólar cuasifijo, porque han ingresado muchos dólares -sea por el blanqueo o por endeudamiento de los gobiernos- y eso hace que el precio baje.

La solución: repensar a Mendoza

Para visualizar a Mendoza de otro modo "habría que fijar un norte", dice, mirando hacia el futuro, Jorge Day. "Mendoza tiene ventajas en vinos, turismo, agroindustria, petróleo y minería, tema sobre el que hay una discusión social. Ese es el norte", grafica.

Para Day, Mendoza tiene que visualizar sus ventajas y posicionarse como eje entre el Atlántico y Pacífico en su relación con Chile. Foto: Yemel Fil.

En el Informe 2016-2017 de la Fundación Mediterránea sorprende el darse cuenta que, en los últimos años, la actividad comercial ha sido la que más ha crecido. O la única que ha crecido. Preguntamos al economista si este modelo económico es sostenible para Mendoza. "El comercio tiene su ventaja. Lo que indica el informe es que es el sector económico que más aporta al PBI de Mendoza, entonces esto no puede ser malo. Comparada con la región pampeana, Mendoza es pequeña, pero a la vez somos un polo logístico para el oeste. Si decidiéramos explotar esto podría convocarse a que vinieran y se instalaran megaempresas, grandes comercios que usaran a la provincia de base para distribuir y llegar de otro modo a otros países".

En cuanto al potencial de crecimiento, Day razón que si Mendoza no es un gran centro de consumo, ni tiene un puerto, ni es una capital de país, tiene que buscar y afianzarse en las ventajas de lo que sí tiene: Mendoza compite en productos con Chile, pero Chile es chico, tiene poca producción. La postura sería hacer un vínculo Chile-Mendoza muy fuerte, para exportar nuestros productos vía Pacífico y que a ellos les sirvan nuestras frutas, hortalizas y alimentos.

Esta relación geopolítica, entre el Atlántico y el Pacífico, sería algo a explotar que hoy en día aún Mendoza no hace.

El agro, política de Estado

En cuanto a la que era la actividad fuerte en Mendoza, la economía agrícola, el informe de Fundación Mediterránea fue exhaustivo. El agro ha sido el sector económico que más ha perdido terreno en los últimos años y el panorama planteado de muchos sectores, no tanto el vitivinícola, es cercano a la extinción.

En este aspecto, Day explica que el sector agrícola es muy dependiende de lo que ocurra con el dólar. "El agro pampeano es intensivo en capital, en cambio, la agricultura mendocina es intensiva en mano de obra. Se requiere de mucha gente para trabajar las fincas y las unidades productivas. Cuando el dólar es barato, los costos de trabajo siguen siendo altos y, si bien al productor no le alcanza, tampoco a las exportadoras".

Yendo a las soluciones, el economista señala que "la vitivinicultura es una actividad que hay que apoyar y sacar adelante ya que tiene un gran derrame económico y social, positivo: genera trabajo, moviliza el transporte y la logística, además de toda la cadena productiva y comercial.

Siempre del lado de la lógica, en el caso de la producción y exportación frutícola de Mendoza, Jorge Day pide que se estudie el mercado mundial. "El mundo está comprando fruta en fresco, y paga muy bien por ella. Mendoza siempre tuvo una tendencia a industrializar, por esto de generar valor agregado, pero lo cierto es que en fruta en fresco ningún productor puede ganarnos como sí nos gana Grecia, por ejemplo, con los duraznos enlatados", grafica.

Una vez más, cómo se hace

"Habría que fortalecer el sector productivo, industrial y exportador. En primer lugar por medio de lo impositivo, el gobierno puede hacer mucho en este sentido y quitar cargas a las empresas o industrias que están intentando invertir o crecer en Mendoza", subraya. Day también apunta que quitar burocracia a los trámites, agilizar las gestiones y apoyar a las pymes a avanzar, son cosas que el gobierno podría poner en su lista para ayudar a la economía a despertar.

El segundo punto en que el gobierno puede repensar políticas es con el dólar. "El dólar está bajo porque el gobierno nacional se está endeudando, deben dejar de entrar fondos por ahí y eso mejoraría la moneda de intercambio", dice Day.

En tercer lugar, los gobiernos deberían estar trabajando para eliminar las trabas que hay en la salida de productos argentinos hacia el exterior: Chile ingresa con arancel cero a muchos países que son grandes compradores como Estados Unidos o México, donde Argentina paga aranceles. Esta diferencia tiene que ver, en parte, porque nuestro país -sobre todo la industria pampeana, electrodomésticos, automotrices, textiles- es muy proteccionista.

"Los grandes mercados nos dicen que bajemos nuestros aranceles y ellos liberarán el ingreso de productos argentinos. La vitivinicultura mendocina está pagando ese costo", explica.

Finalmente, Jorge Day anticipa que el 2017 no será fácil para Mendoza. "Se espera una mejora pero no podemos dejar de lado el contexto argentino. Argentina viene creciendo muy lentamente, de hecho hay un pronóstico nacional del 3% de crecimiento y Mendoza puede estar por debajo de esto, al ser exportadora", indica.

De hecho, en su informe Fundación Mediterránea indica que este puede ser un año en que la construcción recupere parte de su movilidad y también la obra pública, por ser año electoral. De todos modos, para Mendoza no será un año simple. Como vemos en la nota, todo depende de cómo se piense la provincia desde lo económico, cómo se invierta desde el sector privado y que el Gobierno inicie tareas de apoyo a pymes y a agroindustrias bajando presiones, aligerando trámites y quitando trabas para ayudar al despegue. Un despegue en el que todos debemos trabajar.


Te Puede Interesar