La libra fue la gran perdedora de los mercados tras el referéndum de junio sobre el "Brexit", que dejó a la moneda británica en caída libre. Aunque la divisa consiguió estabilizarse en los últimos tiempos, hoy, día en que el Gobierno británico activó el proceso, valía un 18 por ciento menos respecto al dólar que hace nueve meses.
Los mercados financieros, sin embargo, están tranquilos respecto al inminente "Brexit". Pero la libra sufre sobre todo ante el gran déficit de la balanza por cuenta corriente del Reino Unido. La economía británica importa más de lo que exporta y, como eso debe financiarse, el Reino Unido depende de la captación de capital desde el extranjero, algo que podría verse dificultado por el "Brexit".
Con la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), el denominado "Brexit", también podría verse lastrado el comercio con el bloque y la confianza en la economía británica. Al fin y al cabo, la UE es el principal socio comercial del Reino Unido.
Este miércoles quedó claro el nerviosismo del mercado de divisas. Incluso el previsible y conocido anuncio de activación del "Brexit" afectó a la libra. La caída de la moneda británica muestra lo sensible que es a todo lo relacionado con el "Brexit", afirmó Craig Erlam, de la compañía de broker-online Oanda. Y la situación seguirá así por el momento, vaticinó.
"Al menos los mercados parecen estar dándose cuenta de la ingente tarea que será el 'Brexit'", apuntó Thu Lan Nguyen, experta en divisas del Commerzbank.
Realmente la presión es enorme y sólo hay previstos dos años para cerrar las negociaciones, incluso menos, ya que en ese plazo tiene que dar tiempo también a que el Parlamento británico y el Europeo voten el acuerdo alcanzado.
Todavía es imposible saber cómo será ese acuerdo para la futura cooperación entre el Reino Unido y los 27 países que permanecerán en el bloque. Todo apunta a que se tratará de un "Brexit duro" en el que el país quedará fuera del mercado común y la unión aduanera, ya que Londres no podrá mantener esos privilegios si rechaza la libre circulación de personas.
Otro factor de incertidumbre para la libra podría ser la cuestión escocesa. Ante la perspectiva de quedar fuera del mercado común, el Parlamento escocés votó el martes a favor de celebrar un nuevo referéndum independentista, aunque para ello necesitan la aprobación del Parlamento de Londres.
Tras el "no" a la independencia del referéndum de 2014, no está claro si una nueva votación arrojaría un resultado diferente. Pero ya sólo las discusiones al respecto dificultarán la negociación del "Brexit" y aumentarán la incertidumbre. Una hipotética independencia de Escocia aumentaría aun más el déficit de la balanza por cuenta corriente del Reino Unido, ya que los ingresos petroleros serían para los escoceses.
Un nuevo debilitamiento de la libra colocaría al Banco de Inglaterra (BoE) ante un dilema. Tras el referéndum del "Brexit" la institución monetaria rebajó su principal tasa de interés hasta el 0,25 por ciento, un nuevo mínimo, lo que impulsó aun más el crecimiento económico del país.
En tanto, la debilidad de la libra y la subida de los precios del petróleo impulsaron en febrero la inflación británica hasta su nivel más elevado desde septiembre de 2013. Así las cosas, el BoE debería plantearse una subida de las tasas, aunque esta podría lastrar la economía, lo que limita el margen de acción del banco central. Fuente: DPA.de