Al igual que con las cifras de desempleo, el "blanqueo de la pobreza" vino a echar luz donde había oscuridad y cifras manipuladas desde hace 10 años, cuando en 2007 el Indec fue intervenido y desde entonces sus estadísticas perdieron credibilidad o directamente se descontinuaron.
- Sitio Andino >
- Economía >
Pobreza: una década perdida para Argentina
En materia de pobreza e indigencia, el último dato confiable del INDEC, que había marcado una pobreza del 25,5% para el segundo semestre de 2006 a nivel país. De esa cifra pasamos al 32,2% que publicó recientemente el INDEC, lo que indica que más de 14 millones de ciudadanos argentinos tienen un ingreso mensual menor al necesario para adquirir una Canasta Básica Total, es decir, un conjunto de bienes y servicios para vivir con determinados estándares para no ser considerado pobre. Más aún, dentro de esos 14 millones, 2,7 millones de personas tienen ingresos inferiores a los necesarios únicamente para alimentarse adecuadamente, sin tener en cuenta gastos de vestimenta, educación, salud y demás necesidades básicas, es decir, son indigentes.
Debido a que la última cifra disponible y confiable (año 2006) de pobreza e indigencia surge de una medición en base a una metodología algo diferente del Indec, advierten desde la consultora Invecq, no es posible hacer una comparación directa para saber si 10 años después hay más o menos pobres que en 2006. Si lo hiciéramos, se obtendría un dato alarmante: que la pobreza aumentó en Argentina en un 26%, al pasar del 25,5% de la población total viviendo en estas condiciones en 2006 al 32,2% actual.
"Metodológicamente esto es incorrecto, pero de todos modos distintos elementos nos hacen concluir que las condiciones de vida se habrían mantenido al menos en los mismos niveles que hace 10 años, discrepando fuertemente con la tendencia del resto de los países de la región", señala el estudio de Invecq.
Lo que es indiscutible, es que lo que pasó en Argentina durante los últimos diez años va a contramano de lo ocurrido en los países de la región, que en todos los casos lograron avances significativos en la reducción de la pobreza.
El gráfico elaborado por Invecq, muestra la comparación de los índices de pobreza de distintos países de la región entre el año 2006 y 2015, dependiendo de cuál sea el último dato disponible. El fenómeno generalizado en todas estas economías es la fuerte reducción de la pobreza que experimentaron en los últimos 10 años. Impulsados por la mejor década de los últimos años desde el punto de vista internacional, todos los países de la región experimentaron años de fuerte crecimiento económico y estabilidad macro lo que, combinado con políticas sociales financiadas con importantes partidas de gasto público, les permitió sacar de la pobreza a millones de habitantes. La única excepción fue Argentina que, en el mismo período de tiempo y con las mismas condiciones externas favorables, no logró generar las condiciones adecuadas para reducir drásticamente la pobreza.