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Del dicho al hecho...

Por Marcelo López Álvarez

A una semana de la esperada audiencia pública por la tarifa del gas, todo parece indicar que simplemente asistiremos a una larga formalidad para prorratear en varias entregas el traslado al consumidor del brutal aumento que recibirán las compañías debido a la duplicación en dólares, más la devaluación, por el valor del gas en boca de pozo.

La puesta en escena quedó confirmada por el propio gobierno cuando el jueves el ministro de Energía, José Aranguren, envió a las asociaciones de consumidores, que le recordaron que no estaban cumpliendo con el fallo de la Corte, a hacer juicio si quieren.

Todo hace prever que el Ejecutivo no planea dar marcha atrás con los valores prometidos a los productores gasíferos y que dividirá en varias etapas el aumento del 400 por ciento a los usuarios residenciales. Fue también Aranguren el que advirtió que los comercios, Pymes e industrias no serán alcanzados por lo que se resuelva o aplique.

De esta manera, el sector productivo deberá pagar sus facturas con el tarifazo original, lo que también garantiza el efecto fuertemente inflacionario de la "adecuación tarifaria".

Una vez más, discursos y acción del Ejecutivo Nacional parecen bien alejados.

Esta semana comenzaron las obras de remodelación del aeropuerto de Mendoza. La promesa oficial indica que una vez terminadas las obras, no sólo contaremos en Mendoza con un aeropuerto remodelado y en mejores condiciones, sino que se aumentará el número de vuelos y compañías aéreas, algo sin dudas beneficioso para el potencial turístico y comercial de Mendoza.

Pero la buena noticia parece siempre tener dos caras. Hace unos días se conocieron algunos datos que pueden confirmar el riesgo siempre latente de nuestra aerolínea de bandera. El informe presentado por el Instituto de Investigación y Desarrollo del Transporte Aéreo de la UBA, muestra que en estos 8 meses hubo una reducción importante de las rutas de cabotaje, aislando la conectividad de ciudades, entre otras cosas por el abandono de rutas por parte de Aerolíneas Argentinas y la desaparición de Sol.

De 77 rutas operativas de cabotaje que se volaban en el segundo trimestre de 2015, se pasó a 68 en el mismo periodo de 2016. La disminución se justifica en su mayoría por el abandono de estas por parte de Aerolíneas, argumentando falta de rentabilidad y la desaparición de Sol. La línea de bandera también abandonó otras rutas aduciendo el mismo problema, pero que llamativamente fueron rápidamente tomadas por el operador privado LATAM.

Quizás eso justifique que la aerolínea que fue manejada hasta el 10 de diciembre por el actual segundo de la jefatura de Gabinete, Gustavo Lopetegui, tuviera un crecimiento de pasajeros transportados 11 veces superior al de Aerolíneas Argentinas, un 4,6 % contra el 0,4 %. Para colmo, el crecimiento de la línea privada se da en un marco de estancamiento de mercado en este segundo trimestre muy fuerte, con números que no se registraban desde la erupción del volcán Peyehue en junio del 2011.

Otro dato interesante de cómo se comportó la demanda aérea de la línea de bandera es el desagregado del crecimiento anunciado por la ex CEO de General Motors, Isabela Constantini. La titular de Aerolíneas anunció que la demanda de pasajes en el primer semestre creció un 7,2%. Sin embargo, al desagregar los números, se observa que en el primer trimestre la demanda aumentó 13,2 % respecto a 2015, en tanto que en el segundo trimestre fue apenas del 0,4 %, con el añadido según el informe de la UBA, que la gran mayoría de los pasajes para enero, febrero y marzo habían sido vendidos por la gestión anterior.

Los números demuestran cómo, en silencio, el operativo de desmantelar Aerolíneas sigue. Estos informes de organismos serios y reconocidos no se hacen tapa ni zócalos de los grandes medios. Prefieren los periodistas y políticos seguir con las frases rimbombantes del tipo "el desastre K", "la sorprende corrupción", etc. que se transforma en el mundo aparateado de las redes sociales en "se robaron todo", no importa sea verdad o una construcción mediática.

Eso sí, esa construcción mediática no solo ignora los logros y mejoras notables en su calidad de vida de la que disfrutaron los ciudadanos, también ignora la complicidad sistémica de los actores de la supuesta corrupción K con los actuales gobernantes, como también desconoce los miles de militantes amarillos que reemplazaron la "grasa militante". Basta como ejemplo las parejas de Alfredo Leuco y Luis Majul o el llamativo @supersifon, Nicolás Pechersky, al que su militancia tuitera le valió el nombramiento en el Ministerio de Modernización "con autorización excepcional al cumplimiento de los requisitos mínimos previstos en el artículo 14 del citado Convenio" y un sueldo bruto de 56.318 pesos.

Ya lo decían nuestras abuelas "del dicho al hecho, hay un largo trecho"


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