El velatorio de la polémica. Una mujer de 90 años es velada desde el domingo en el local de pastas que su familia tiene en Barracas, en Capital Federal. Sorprendidos, los vecinos se quejaron con la Policía y ahora su hija, María, salió al cruce de las denuncias: La vamos a velar hasta el 2017 si queremos. Si tengo que matar, mato.
Ataúd en la fábrica de pastas: "La vamos a velar hasta el 2017"
Desde la puerta del local, aunque con la persiana baja, María atendió a los medios. Enojada por el atosigamiento mediático, la mujer de 58 años defendió la decisión de cumplirle el deseo a su madre de ser despedida en su lugar de trabajo. Voy a cumplir, ¿quién me puede obligar a sacar a mi mamá de acá?.
Aunque los vecinos denuncian que el cuerpo lleva cinco días en el negocio, la hija desestimó las acusaciones. Es mentira. La tengo desde ayer aquí, ¿por qué hacen tanto escándalo? Si los vecinos dijeron eso, quiero que me den nombre y apellido. Con los papeles en mano les voy a hacer una querella criminal y no salen nunca más de la cárcel.
La Policía vino ayer y me dijo que me quede tranquila y que no le lleve el apunte a nadie, aseguró y aclaró que la fecha límite que tiene para culminar con el llamativo velorio es el viernes. Pero es feriado, aclaró uno de los periodistas presentes en el lugar. Ya sé que es feriado, ya sé, retrucó con mirada desafiante.
Por momentos perdida y fuera de eje, la mujer también denunció que su madre falleció de un infarto luego de mantener una discusión con la vecina del departamento nueve. Estaba bien hasta que esta guacha le pateó la puerta, disparó, antes de correr hacia la puerta de la vecina y patearla con fuerza.
Ella le dijo palabrotas y a mi mamá le agarró un infarto, advirtió enojada. Ahora su madre va a descansar en paz, acotó una de las movileras que, sin saberlo, despertó de nuevo la ira de María: Sí, gracias a esa puta que está ahí por la vecina-. Nunca dije palabrotas en mi vida, pero esta se la merece.
Según la dueña del comercio, el conflicto entre su madre y la del noveno fue por un tema de espacio. Ella le ponía atrás de la puerta piletas y muebles y mi mamá no podía entrar. La puerta tiene que estar libre, advirtió, y aclaró que las peleas duraron un mes, aunque nunca fueron denunciadas ante la Policía.
Por último y visiblemente desbordada, la mujer criticó a los medios por no haberla asistido cuando sufrió hace dos meses un robo. ¡Con el dolor que tengo me vienen a hacer esto! ¿Por qué no vinieron cuando me robaron los 100 dólares? Llamé a todos los canales y nadie vino.
Fuente: Bing Bang News