Desde la Antigüedad, decenas de civilizaciones han venerado a la Tierra como a una gran madre, deidad de la fertilidad, creadora de vida y protectora de todas las criaturas del planeta. Pero, ¿y si la Tierra fuese en realidad nuestra amante y no nuestra progenitora? Eso es exactamente lo que defienden los ecosexuales, seguidores de una corriente que cuenta cada vez con mayor aceptación.
Ecosexualidad