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en el barrio suárez

Los Valenzuela, una familia que perdió todo tras incendiarse su casa

El fuego destruyó por completo el departamento donde vivían 11 personas, entre ellas, 6 menores.
Por Pablo Segura

Querían combatir el frío con un caloventor pero terminaron provocando un incendio que los dejó sin nada.

Eso le pasó a los Valenzuela, una familia de Godoy Cruz que en la madrugada de este jueves vivió momentos de dramatismo y de suma angustia al perder todas sus pertenencias.

La familia está compuesta por 11 personas. Todos viven en un humilde departamento de calle Cayetano Silva al 30, en el barrio Suárez de Godoy Cruz.

Una pareja adulta, sus tres hijas y los 6 niños de las mujeres conviven en ese departamento, pero este jueves el destino les jugó en contra.

La madre de dos de los niños, un nene de 9 años y una nena de 8, había dejado durmiendo a los menores en una habitación y para calentarlos dejó encendido un caloventor.

Este artefacto provocó un incendio y las llamas consumieron rápidamente todos los ambientes de la vivienda.

Los propios menores fueron quienes lograron salir, de milagro, de la habitación y mientras eran alcanzados por las llamas –sufrieron heridas leves- avisaron a sus madres de lo que estaba ocurriendo.

En vano fue el esfuerzo de las mujeres y de vecinos que llegaron al lugar para sofocar el fuego. Las pérdidas fueron totales, confirmaron fuentes policiales.

Los Valenzuela, que ya habían sufrida una enorme tragedia al morir el hijo de una de las mujeres, perdieron todo.

Actualmente viven de la pensión que recibían los abuelos, quienes tienen un grado de discapacidad.

Una de las tres mujeres es enfermera, mientras que las dos restantes están sin trabajo –una está completando sus estudios-.

Los menores, de los cuales hay algunos con discapacidad, fueron repartidos en distintas viviendas de familiares para que pudieran pasar la noche de este jueves y el fin de semana que se acerca.

“Dentro de todo es una desgracia con suerte. Perdieron todo, pero de milagro no le pasó nada a ninguno de los chicos”, analizó una de las vecinas, aún angustiada por lo ocurrido.

Tras el siniestro, la familia intentó rescatar algunas de sus pertenencias, pero fueron pocos los objetos que zafaron del fuego.

Mientras, esperan la ayuda de alguien, para poder salir adelante en este tan difícil momento.

¿Creés que el Estado debería ayudar a las víctimas de este tipo de siniestros? 

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