El principal sospechoso por la violación de una chica de 14 años en el ingreso al barrio San Cayetano ex Alimentación-, en Dorrego, fue traído a nuestra provincia desde la localidad cordobesa de Río Ceballos, a donde se entregó luego de estar prófugo 25 días.
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Me gustó y pensé que me provocaba, no sé porque lo hice, dijo el violador de Dorrego
Ruben Guillot (38), quien este jueves será imputado formalmente por el caso, fue buscado por una comitiva de policías y tras un viaje de 10 horas quedó alojado en una celda de la Oficina Fiscal 18 de Guaymallén. Ese traslado, cuando nadie lo esperaba, dejó detalles importantísimos en la causa.
Es que a pesar de que los uniformados le dijeron al hombre que podía mantenerse en silencio para ser asistido por un abogado en nuestra provincia, no paró de hablar en todo el viaje y de esta forma contó todo, contaron fuentes policiales y judiciales.
Guillot explicó que nunca siguió a la chica y luego admitió haber sido el autor del abuso. Claro está que este relato ante policías no está plasmado en el expediente como declaración, aunque sí quedó expuesto en el procedimiento que hicieron los uniformados.
El hombre, de 38 años, en pareja y con hijos tiene una hija de la misma edad que la víctima-, dijo que vio a la joven en el colectivo y que le gustó. Agregó que ella no paraba de mirarlo y que pensó que lo estaba provocando.
De esta forma, descendió del transporte en la misma parada que la adolescente y la atacó. No se porque lo hice, estoy arrepentido, sostuvo el acusado.
En esa misma línea, admitió haberse fugado a San Juan al ver en los medios de comunicación el revuelo que había por el hecho. Estaba asustado, me sentía perseguido, lanzó.
Explicó que decidió entregarse porque se quedó sin plata y que días antes había vendido toda su ropa, para poder vivir.
Tenía hambre, mucho frío y no sabía a dónde ir. Cada vez que veía un móvil policial me asustaba, me sentía perseguido. Por eso me entregué, relató Guillot, sobrino de un comisario y ahora detenido por el caso.
El hecho y la fuga
El hombre negó ante tres policías haber seguido a la chica para concretar el ataque. Dijo que no conocía a la chica y hasta recordó cómo estaba vestida la víctima ese día. Este dato es clave en la causa, pues en ningún momento el fiscal dio a conocer datos de las prendas de vestir de la chica, por lo que él mismo dio detalles que lo complican.
Siguiendo con su relato, Guillot escapó corriendo de la esquina de Aramburu y Las Cañas. Dijo que cruzó el Acceso Sur y llegó a un descampado, donde se cambió de ropa. Luego fue a su casa, en calle Lafinur.
Agregó que dos días después, advirtió que todos los medios de comunicación hablaban del caso y que por eso decidió fugarse a San Juan.
En esa provincia estuvo en una finca de REMAR, institución a la que él ya había asistido por su problema con las drogas.
Desde esa ciudad viajó a Córdoba y luego a La Rioja. Allí consiguió trabajo en una carnicería, pero decidió fugarse porque se enteró que la policía lo buscaba. De esta forma volvió a Córdoba y después recayó en Río Ceballos, donde finalmente fue detenido.
Este martes, una comitiva de policías mendocinos viajó a buscarlo. Los efectivos llegaron a la Unidad Penitenciaria 9 de Córdoba, donde había sido alojado provisoriamente.
Según fuentes consultadas por este diario, durante el regreso el hombre habló mucho de su familia. Contó detalles de su relación con su mujer y de sus hijas. Una y otra vez aseguró estar arrepentido.
Cerca de las 9.30 de este miércoles llegó a la Oficina Fiscal 18 del barrio Unimev. Allí inició el proceso de rigor, donde se le toman huellas digitales y se le averiguan sus antecedentes, entre otros pasos.
Mañana será imputado formalmente por el fiscal Tomás Guevara, quien lo acusará de un abuso sexual agravado con acceso carnal y con uso de arma de fuego. Allí podrá declarar puede volver a relatar toda esta historia- o bien usará su derecho de abstenerse.
Después de esto, posiblemente el magistrado ordene su traslado a la penitenciaría.
Además, Guevara pedirá un cotejo de ADN entre el sospechoso y los restos hallados en las pericias físicas a la víctima. Esa prueba será clave para sostener su acusación.
No obstante, las pruebas en su contra son varias, entre ellas, la filmación del colectivo donde se observa que el individuo desciende del transporte detrás de la joven víctima.
¿Creés que hay forma de evitar estos ataques sexuales?