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Bruselas relaja su seguridad y la gente se queja en las redes

Bélgica pasó de alerta 4 a 3 en pocos días. Los belgas piensan que el Gobierno no tiene los medios para sostener el operativo de seguridad alto por tanto tiempo.
Por Sección Internacionales

Bruselas se prepara para su primer fin de semana tras el peor atentado de su historiasin saber muy bien a qué atenerse. Siguiendo las noticias por televisión o en la radio la sensación rozaba el viernes la angustia, con reportes seguidos de operaciones policiales por toda la capital, evacuaciones de emergencia de estaciones de metros y vídeos de fuerzas antiterroristas disparando en la pierna a sospechosos en plena calle y a apenas unos metros de menores de edad.

Una mujer camina por el Metro donde fue uno de los atentados ante un altar. 

Pero circulando por el metro o entrando en las estaciones la sensación es diferente. Los controles sistemáticos a las entradas de los principales nodos han desaparecido. Sigue habilitada sólo una puerta de acceso en la Gare Central, en Nord o en Midi, la que da salida a los trenes internacionales y la alta velocidad hacia Reino Unido, Francia Holanda. Pero ya no hay registro de maletas, no se le pide la documentación absolutamente a nadie, no hay perros en busca de explosivos e incluso la presencia de soldados fuertemente armados pasa inadvertida a ratos. Mientras, el aeropuerto de Zaventem continúa cerrado, al menos hasta el lunes.

"No entiendo nada. ¿Qué pasa con el hombre del sombrero? El Gobierno no es capaz de decirnos cuántos terroristas han muerto y si hay gente suelta, bajan la alarma y quitan la policía? Me parece una vergüenza", explica Martin, un funcionario europeo que vive en la capital desde hace una década. 

Se dice acostumbrado a la incompetencia de las autoridades pero esta vez, asegura, "han cruzado las líneas". Este testimonio hace referencia al hombre del sombrero negro que aparece en la imagen difundida por la policía con los tres sospechosos de cometer el atentado en el aeropuerto de Bruselas. Este individuo ha sido identificado por el conductor del taxi que llevó al aeródromo al comando terrorista como Fayçal Cheffou, detenido el viernes por las fuerzas de seguridad.

Portones sin vigilancia

Donde hace unos días había colas de hasta 30 minutos para poder acceder al hall principal ahora hay dos portones sin vigilancia. Son necesarios más de cinco minutos para encontrar a un agente y alguno más para hallar una patrulla del ejército. Están, pero ya no es lo primero y casi único que nota el viajero al llegar. "Me sorprende un poco. He venido una hora antes por miedo a los controles y no hay nada", explica Valerie, una madre que viaja con dos niños.

"La verdad es que no me da mucha confianza. Si hay terroristas que han escapado no entiendo que no se revisen las maletas una por una, aunque tengamos que venir antes", coincide, algo más molesto, Joost, un empresario flamenco cargado de bolsas de esquí."¿Dónde está el Ejército? ¿Dónde está la Policía?", se pregunta en voz alta.

Bajada del nivel de alerta

El jueves la OCAM, el servicio de gestión de amenazas, bajó el nivel de alerta del país del 4 al 3, el que había antes de los ataques. Ve posibles todavía nuevos ataques pero, sospechan los ciudadanos, no hay medios suficientes para mantener el nivel de seguridad que exige tener la máxima alerta. Así que aunque el peligro no se ha conjurado, han optado por un atajo.

En el metro no es exactamente igual. La circulación sigue limitada de 07.00 a 19.00 porque no hay suficientes efectivos para garantizar la seguridad y, por ello, más de 30 estaciones siguen cerradas por ahora. 

Fuente: ElMundo.es

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