Habrá que debatir si el Kirchnerismo en su máxima expresión fue capaz de generar tal cantidad de acciones realmente tan polémicas, discutibles y al borde del precipicio de la ilegalidad como el macrismo en tan solo 30 días.
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Política o autoayuda, esa es la cuestión
A esta altura de los acontecimientos es innegable que cualquiera de las medidas tomadas por el gobierno anterior, hasta la más polémica, tenían un respaldo institucional y legal ampliamente superior a las impulsadas estos días. Que se las quisiera mostrar desde los medios de comunicación y el poder concentrado como ilegales es otra cosa.
La catarata de DNU, el desconocimiento de leyes, reglamentaciones y resoluciones de la Justicia y la larga lista de etcéteras que se pueden agregar llaman la atención, no solo por sus características sino también por las reacciones que generan en los tradicionales defensores de la institucionalidad y el manto de silencio que se tiende sobre ellas.
Si las redes sociales fueron actor destacado en los últimos cuatro años del gobierno del Frente para la Victoria no caben dudas que en esta etapa cobrarán más importancia aún. Los medios de comunicación alternativos que se pueden sostener con bajo costo, como sitios web, canales de You tube, etcétera también parecen llamados a ocupar lugares relevantes en un escenario donde la información y la opinión van camino a ser monopolizadas más fuertemente.
Son nuevos tiempos y desafíos para la comunicación, no solo la periodística sino también la política.
En materia político económica la conferencia de prensa del ministro de Economía Alfonso Prat Gay dio tela para cortar durante mucho tiempo. La primera sensación es que volvieron los tiempos en que el ministro de Economía marca el ritmo de la política y que el famoso gabinete económico de muchas cabezas que anuncio el presidente a horas de su asunción tampoco en los hechos existe, hay un solo jefe y es Prat Gay.
La conferencia de prensa se caracterizó por plantearse como un berenjenal donde la confusión no era el elemento buscado para justificar la desaparición del lenguaje de la política palabras como crecimiento, industrialización, trabaja. Solo se habla de metas de inflación, eufemismos para tapar la palabra ajuste y por sobre todas las cosas el desprecio hacia la participación política y ciudadana.
Uno de los caballitos de Prat Gay fue enredar números y por sobre todas las cosas forzarlos para dibujar un déficit inexistente que ni la más opositora de las consultoras a la gestión anterior se atrevería a firmar. Pero se sabe antes las consultoras eran perfectas, ahora ni el índice Congreso es confiable (pequeñas delicias de la desgracia de ser gobierno).
Pocos días antes de que Prat Gay dibujará su propio déficit para justificar el brutal e inexorable ajuste programado (que en la práctica ya se está en marcha) la consultora econométrica del ex funcionario radical Mario Brodersohn (uno de los principales opositores a las políticas del kirchnerismo desde su consultora) firmó un déficit de 4,7 puntos del PBI pero aclarando que las medidas implementadas por sus aliados (eliminación de las retenciones, nuevo mínimo de ganancias aun verde- , etcétera) lo llevaría en 2016 a unos 5,5 puntos del PBI. Claro que Econométrica no toma por lo menos en los datos que llegaron a la prensa- las posibles/seguras disminuciones de actividad económica producto de las medidas tomadas. También el ex funcionario de la Alianza hace la salvedad que de concretarse el recorte de subsidios (que no será ni mínimo, ni selectivo como se dice) podría reducirse a 4 puntos.
Lo de Prat Gay no es casual, la idea comunicacional es clara; seguir hablando lo más posible de la gestión anterior, justificar cualquier cosa con la herencia aunque para ello se deba recurrir a la práctica más criticada al kirchnerismo; dibujar los números.
Más o menos lo mismo paso con las reservas del BCRA, que recibieron un fuerte ataque mediático político en las últimas semanas preelectorales. No importaba lo que dijera el Central, se cuestionaba su calidad, su cantidad y cientos de etcéteras. Bastó que asumiera la nueva gestión para que los Yuanes dejaran de ser papel pintado para ser reservas buenas y mágicamente se estabilizaron otra vez en 25 mil millones lo cual no debería ser una buena noticia ( en parámetros anteriores a Diciembre) ya que no aumentan a pesar de todo lo prometido.
Un ejemplo es la notable presión que sigue ejerciendo el sector agropecuario sobre la cotización del dólar buscando maximizar aún más sus beneficios (que ya enumeramos en este espacio). El día del levantamiento de las regulaciones para la compra de dólares, el ministro aseguro que se había alcanzado un acuerdo para liquidar 400 millones diarios, lo que significaría un importante auxilio para las supuestamente demacradas reservas. Lo cierto es que el promedio de liquidación esta en los 174 millones diarios (menos de la mitad de lo prometido) que a juzgar por la evolución de las reservas apenas alcanza para cubrir las necesidades de compra de dólares por ciudadanos, empresas e importadores.
Los datos muestran que un nuevo ajuste hacia arriba parece inexorable ante la presión de los agropecuarios, con las consecuencias lógicas a los bolsillos de los mortales. Esta semana los diarios voceros del sector como La Voz del Interior plantearon sesudos análisis donde aseguraban que al comienzo del gobierno de Néstor Kirchner a valor actual la paridad del dólar para el sector daba poco más de 23 pesos, a buen entendedor...
En poco más de 30 días el macrismo ha provocado una verdadera revolución con medidas y actitudes muchas de ellas bien lejanas a lo que pregonaron durante los últimos 4 años, lo que genera también cierta contradicción ya que profundizan la discusión política que es precisamente lo que parecería se quiere correr de la agenda.
Son tiempos de agitación económica e intelectual más que de alegría. Pero las soluciones y el progreso de una sociedad salen de las discusiones y el debate político no de la desmovilización, las frases alegres de los manuales de autoayuda y los peluches de juguete en la moneda nacional.