La fiscal que investiga la fuga de un preso en Boulogne Sur, hecho ocurrido en la mañana de este martes, admitió que la evasión es muy confusa y en forma irónica afirmó que los penitenciarios por lo menos tenían los ojos cerrados cuando el preso salió del penal.
De esta forma, la magistrada María de las Mercedes Moya empezó a instruir la fuga de Jonathan Flores Abrego, un joven de 24 años que estaba preso desde hace un año y medio, y que en los próximos meses iba a ser juzgado en la Sexta Cámara del Crimen por una tentativa de homicidio.
Flores había sido detenido por atacar a un joven en un tiroteo entre bandas del oeste de Capital, y es señalado como integrante de una familia que tiene muchos antecedentes penales.
Estaba alojado en el pabellón 6 de Boulogne Sur Mer, y esta mañana forzó los barrotes de la celda, luego accedió al patio, trepó un paredón de 8 metros de alto y saltó el cierre perimetral. Finalmente, salió a calle Plantamura y terminó de escapar por el Hospital Militar.
Científica comprobó que la celda estaba rota, y las primeras pericias indican que Flores caminó un largo trecho hasta poder salir del predio.
Moya prefirió no confirmar si está investigando a esta misma cantidad de efectivos, pues la causa, en los próximos días, pasará a manos de otra fiscal, a quien está subrogando en esta semana.
Lo que sí confirmó la magistrada es que la causa tiene como objetivo determinar si hubo un favorecimiento a la evasión, y en ese sentido no descartó que haya imputaciones.