Una familia, entre los que estaba un bebé de un año, fue atacada a balazos en la noche de este jueves en Rodeo de la Cruz, y el único hijo que no resultó herido, de apenas 7 años, fue quien señaló a los tres presuntos autores de los disparos.
Una familia, entre los que estaba un bebé de un año, fue atacada a balazos en la noche de este jueves en Rodeo de la Cruz, y el único hijo que no resultó herido, de apenas 7 años, fue quien señaló a los tres presuntos autores de los disparos.
Los sospechosos fueron aprehendidos esta mañana por el fiscal de la causa, Tomas Guevara, aunque no han sido imputados aún, por falta de pruebas.
En ese sentido, los investigadores pidieron una prórroga en la detención pueden estar como máximo 48 horas detenidos sin ser acusados-, para definir su situación.
El hecho ocurrió a las 22.30 en el interior del conflictivo asentamiento BAP, en Rodeo de la Cruz.
Según fuentes judiciales, por calle Ponce caminaban Eduardo Gustavo Valdivia Morales (43), su esposa Eriza Aldana Castillo (36), Ricardo Carmona (23) y un menor de 1 año.
Lo cierto es que la familia fue atacada a tiros por un grupo de sujetos que luego desapareció. El bebé recibió un balazo en una pierna, con orificio de entrada sin salida, y quedó internado en el Notti.
Mientras, Valdivia también fue herido en una pierna, Castillo recibió un tiro en el abdomen, y fue derivada al Central, con pronóstico reservado. En tanto que Carmona fue lesionado en el pecho, con una herida de bala sin salida.
Este último sujeto tenía un pedido de captura por una Unidad Fiscal de Guaymallén, por lo que quedó internado, con consigna policial. Cuando los médicos le den el alta, posiblemente, quede detenido.
Una situación similar vivió Castillo, pues también tenía medidas pendientes, aunque por un paradero y comparendo. Ante esto, también se le asignó un policía de guardia, aunque la falta no es de gravedad y no quedará aprehendida.
Al mismo tiempo que toda la familia era atendida en distintos hospitales, el otro hijo, de 7 años, y quien no fue baleado, le dijo al fiscal de la causa que los agresores habían sido el Porteño y dos de los Capano.
Ante esto, el magistrado ordenó que los tres quedaran demorados. Incluso, fuentes judiciales dijeron que los sospechosos fueron aprehendidos cuando intentaban escapar del barrio.
No obstante, hasta el momento no hay pruebas fehacientes para imputarlos. Por lo tanto, Guevara esperaba a que las víctimas pudieran declarar para poder identificar a sus agresores.
Además, intentará llevar al menor a una Cámara Gesell, que es donde entrevistan a niños, con psicólogos y demás especialistas. El objetivo es que el chico cuente todo lo que sepa acerca del ataque.
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