En una nueva jornada del juicio por el crimen de Mayra Tarifa, se conocieron detalles sobre el estado en que se encontró el cuerpo de la chica de 15 años, que fue brutalmente violada y asesinada el 25 de marzo de 2009 en Junín.
Caso Tarifa: revelan escalofriantes detalles de lo que padeció Mayra antes de morir
De mis años de experiencia pocas veces he visto tan herida la zona vaginal y anal como lo vi en el cuerpo de esta chica, declaró ante el tribunal el médico forense, Roberto Sánchez.
El profesional fue el encargado de estudiar el cuerpo ya sin vida de Tarifa. De acuerdo a su informe Mayra dejó de existir alrededor de las 16 del mismo día en que desapareció.
La causa de la muerte fue por una hemorragia cerebral traumática y sumersión. La zona vaginal presentaba un desgarro severo y en la anal desgarros múltiples. Además, el cuerpo mostraba varios golpes sobre todo en el sector de la cara y la cabeza.
Ante las profundas lesiones en el parte genital (la estructura vaginal estaba destruida), según el médico, es factible que se haya utilizado un elemento externo para vejar a la joven, además del miembro masculino.
Sin embargo, esto científicamente no se pudo comprobar, porque a diferencia de ciertas versiones que tomaron estado público días posteriores al crimen, en el interior del cuerpo no se encontraron restos de ningún elemento o material, como tampoco secreciones corporales.
La corriente de agua probablemente haya lavado el cuerpo, indicó Sánchez. Vale recordar que la chica fue encontrada muerta flotando en las aguas de un canal de riego.
Además de estas lesiones, en el cuerpo fueron encontrados varios hematomas que indicaron que a la víctima sufrió una golpiza importante minutos antes de morir.
Tal es así, que Mayra hubiese muerto de todas maneras sin que la hubieran arrojado al canal, debido a un fuerte golpe que recibió en la cabeza y le provocó un traumatismo de cráneo severo.
Violento, impulsivo y narcisista
Luego de que brindara su testimonio el médico forense, declaró la licenciada Estela Mathus, que fue la encargada de realizarle diferentes exámenes psicológicos a Luis Martínez, el único imputado por el asesinato de Tarifa.
Es básicamente una personalidad agresiva, impulsiva, narcisista e irreflexiva, comentó la profesional, a lo que agregó que era hostil y que carecía de capacidad de autocrítica.
De acuerdo al resultado de los test a los que fue sometido Martínez, el acusado no puede establecer un vínculo cálido con otra persona; cuando se enfrenta a un conflicto la responsabilidad siempre es de los otros, y le resta valor a los problemas.
También, en los estudios figura que el imputado tiene en cuenta a las personas en función al beneficio que estas le puedan dar, que maneja el entorno en forma ganancial, el campo de la sexualidad es conflictivo y es responsable de sus actos.