En Malargüe el programa Un pelito más fácil fue promocionada por la Fundación La Roca, y tuvo eco en la ciudadanía y distintas instituciones, como las educativas. Se concretaron más de doscientos cortes que están permitiendo ahora la confección de pelucas para enfermos de cáncer del Hospital Central y Humberto Notti de Mendoza.
Malargüe se sumó a la cruzada de Fundavita
La entidad cumplió con el envío de pelo natural para la campaña de Fundavita y que ha movilizado a la gran mayoría de los mendocinos con claras muestras de solidaridad.
La campaña que finalizó el 31 de agosto tuvo como fin recolectar la mayor cantidad de pelo, que servirá para la fabricación de pelucas para enfermos oncológicos, en un claro ejemplo de ganas de seguir trabajando por la vida y en contra del cáncer.
Santiago Alí, presidente de la Fundación La Roca comentó a Sitio Andino que es emocionante la cantidad de pelo que ha donado la gente de Malargüe, la mayoría chicos muy jóvenes, y en gran número de la escuela Cronin.
Los vecinos de Malargüe entendieron el mensaje de Fundavita. Comprendieron la necesidad de otros y que con un gesto como este pueden hacer llevar adelante enfermedades tan complejas, como las oncológicas, agregó Alí.
Afirmó que es grato informar que ya tenemos pelucas disponibles en Mendoza, estamos dando soluciones con demostraciones de amor.
Los voluntarios de La Roca, alumnos de la escuela James Cronin y malargüinos solidarios, trabajaron en estos últimos días motorizados además por el mes de la solidaridad, para concretar la mayor cantidad de cortes de cabellos. Se lograron más de doscientas muestras que ya han sido enviadas a la casa central de Fundavita en Mendoza.
Indiana Sánchez, profesora de Nivel Medio de Malargüe y colaboradora de La Roca, muy entusiasmada dijo que el logro de esto es gracias a muchos jóvenes, de todas las escuelas de Malargüe y de una sociedad muy rica en valores.
La comunidad malargüina una vez más muestra que es un enorme grupo de personas que ayudan al prójimo, que tienen sentimientos y que sabe ponerse en el lugar del otro. Todo esto enseña a no vivir acelerado, sin motivaciones, sino por lo contrario, nos brinda un mensaje de esperanza y dejando rastros en la vida, reflexionó Indiana Sánchez.