Debe ser una de las pesadillas de todo exitoso cantante: no poder afinar durante un recital. La presión no es poca: miles de personas viajaron y compraron entradas para ir al show de un ídolo. Los nervios persiguen a todos y hasta el más experimentado de los escenarios puede vivir un momento tan incómodo como inesperado.
Eso fue lo que le pasó a Enrique Iglesias quien empezó a cantar una canción, en el cierre de la gala Starlite, en Marbella, y su voz le jugó una mala pasada: no pudo acertar ninguna nota en todo el tema que ya es un clásico del pop español: "La chica de ayer".
Por suerte para él, tiene unas devotas fans que cuando él las invitó a cantar lo ayudaron a pasar el mal momento. Siempre lo van a adorar.