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La campaña sucia de Canal 13

Es por el intento de impedir que el Gobernador de Buenos Aires sea elegido Presidente de la Nación.

La campaña sucia de Canal 13 contra Daniel Scioli es tan evidente como burda y patética. Junto a sus dos figuras más emblemáticas, el medio y los conductores que se prestan a la maniobra han acabado con sus respectivos prestigios y trayectorias en cuestión de días sólo por el intento de impedir que el Gobernador de Buenos Aires sea elegido Presidente de la Nación.

Primero fue Mirtha Legrand que ante el sorprendido y respetable periodista Andrés Novaresio, invitado a su tradicional mesa, dijo que estábamos viviendo una “dictadura” en el país. Concepto que, obviamente, no pudo ser acompañado por ninguno de los que asistían a la pantragruélica ocasión.

O se salieron de la fila los patitos o su memoria selectiva es muy atrevida. El 21 septiembre de 1978, junto a Susana Giménez, el actor Claudio Levrino, la muy joven modelo Ginette Reynal y el cantante Laureano Brizuela, se quejaban por las acusaciones que hacía el mundo contra el régimen militar.

Las frases en la mesa eran: “Es muy notoria la campaña anti Argentina que hay, pero nadie sabe la tranquilidad que se respira acá”; “atacan al país desde Francia”; “debieran reflejar lo bien que está el país”.

La señora, que relató emocionada que fue al final de la Copa del Mundo y vio allí cerquita de él que el “mismo Presidente Videla lloró”, terminó el partido, también se animó a corregir a Giménez que creía que la mirada del mundo sobre Argentina era sólo una cuestión cultural: “No, no, Susana; lo que estamos viendo ahora es una campaña organizadas”.

Ella tiene una voz autorizada, por lo visto, sobre esto de las campañas, conoce el meollo del asunto. Si no, difícilmente formaría parte ahora de la evidente campaña contra Scioli que se reveló de manera más vil el pasado sábado cuando seleccionó una carta de un lector del diario Clarín (justamente), en donde se proponía que Mauricio Macri se juntara con Sergio Massa para ganarle al candidato del Frente Para la Victoria, como lo hicieron Winston Churchill y Joseph Stalin para terminar con Adolf Hitler.

La infeliz comparación del líder del Pro con el británico sólo puede entenderse desde las mentes liberales de derecha que tal vez quiera copiar solo la invitación del ex Primer Ministro británico a que su pueblo soportara una etapa de “sangre, sudor y lágrimas”.

Más audaz y bestial, en tanto, es llevar a Massa a la altura moral de Stalin, uno de los más grandes asesinos de todos los tiempos, que aniquiló a 23 millones de rusos entre purgas y acciones de gobierno, incluso más que los que 17 millones que mató el nazismo.

Lo que no tiene nombre es que la Legrand haya calificado de razonamiento “inteligente” definir a Scioli como la reencarnación de criminal Hitler.

La suerte de los periodistas que invita esta mujer a comer no es de las mejores: Mario Massachesi la quiso corregir simplemente para que semejante barrabasada no le trajera problemas a la anfitriona, pero esta no lo aceptó, lo miró con los ojos envenenados y le espetó: “vos no entendés, tu comentario estuvo de más”, y ofuscada pidió inmediatamente un corte comercial.

En el 13 esto no lo han visto nunca. Tampoco imaginaron que un día el fabulador Jorge Lanata iba a generarles tanto desprestigio.

Ya está en el podio de la vergüenza televisiva nacional el canal del solcito desde que hace unas semanas se lo ve criticado en todos los medios por haber sido usado en maniobras inescrupulosas que pergeñaron desde el Programa Periodismo Para Todos personajes inefables como Elisa Carrió.

La Lilita de los crucifijos los puso en ridículo cuando por radio Mitre se mostraba sorprendida el lunes posterior al informe en el que un preso y un policía exonerado trataban de desprenderse de triple crimen de General Rodríguez, que tiene condenas firmes y revisiones judiciales por doquier, simplemente para embadurnar a un candidato oficialista.

Cuando ella misma había prestado su casa para que hicieran las notas esos periodistas tres semanas antes. “Es mérito de Wiñazki”, decía sin vergüenza la mentirosa Carrió, que finalmente tuvo que rendirse ante las evidencias de su living reflejado en todos los medios del país como escenografía del show.

Ahora, el programa de Lanata volvió a estar expuesto a las luces de la verdad. Se notó más que nunca que forman parte de la campaña de desprestigio más sucia de todos los tiempos.

Para reflejar que a Scioli no le importaban las inundaciones, no repararon en que el Gobernador se volvió inmediatamente de Italia cuando se agravaron las consecuencias de las lluvias, sino que hicieron un foto montaje que incluyó muertos que dieron por vivos.

La crueldad de Lanata no tiene límites. Su pasión por la destrucción, el odio que refleja en sus acciones y la maldad que se desprende de sus falsas denuncias le permitieron hacer cumbre en su montaña de infamias.

“Ahí lo tienen a Scioli y Rabollini con su amigo Giorgio Nocella, en el hotel en Cerdeña”, dijo.

Nocella falleció hace cuatro años. La foto es viejísima. Pero la usaron para ilustrar falazmente el viaje de Scioli.

Canal 13 se fue al pasto. Sus conductores favoritos lo desbarrancaron. Recuperar el prestigio será difícil y pasará mucho tiempo.

Esta campaña sucia enlodó a todo un medio lleno de historia por culpa de personajes siniestros a los que el pasado y el presente los condena a la peor de las sentencias: la incredulidad.


TRAS ESTA CAMPAÑA SUCIA, ¿TE PARECE QUE MIRTHA DEBE SEGUIR EN LA TELE?

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