Una ronda nueva de la interrogación de los testigos sobre el caso de la desaparición de Soledad Olivera se realizó este martes. En la Segunda Cámara del Crimen lo más importante sucedió cuando Beatriz Chacón intentó desligar al único acusado, Mariano Luque, de lo que sucedió con el paradero de la joven lavallina, que no aparece desde el viernes 11 de noviembre de 2011.
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Caso Soledad: intentan desligar al acusado
Cabe recordar que ayer les tocó el turno de declarar a las hermanas de la víctima, quienes en confirmaron que "ellas mismas fueron hasta el domicilio de Mariano Luque para conocer si éste había tenido un contacto con Soledad, luego de que le enviara unos mensajes de texto afirmando que la estaba esperando".
Hoy se enfrentaron al estrado cinco personas más. En primera instancia habló de lo acontecido en esa oportunidad, Beatriz Chacón, conocida de Soledad y pareja de Luque, el único imputado, y afirmó que "su relación con Soledad era buena, aunque no eran amigas". Por su parte, la mujer agregó que "él nunca cambió su actitud, tras conocerse la noticia de la desaparición".
Sobre su presencia en la finca de los Curallanca, el domicilio del señalado como el autor de los hechos, Chacón expresó que "no se encontraba en la casa cuando todo ocurrió, porque iba a la escuela". Sostuvo también que "al regresar de sus labores todo fue normal y Mariano estaba solo y como siempre, no noté cambios raros en su comportamiento".
Otro testimonio importante durante el juicio fue el que aportó Silvia Minoli, directora de la escuela donde la víctima llevaba a sus hijos. La dirigente educativa aseguró que "Soledad era una excelente madre y que sus niños son muy buenos alumnos. Nunca cuando yo estuve al frente del colegio vino alguien que no fueran los suyos a preguntar por ellos".
Minoli contó que "le costó mucho que la Fiscalía de Lavalle les prestara atención, a lo que ella respondió que empezarían a hacer movilizaciones sociales para sacar a la luz el caso, porque no podía ser que se demoraran tanto tiempo en tomar las decisiones en la investigación sobre la desaparición".
Formaron parte de la ronda de los testigos en la jornada Pedro Quispe, conocía la familia Olivera por cuestiones del trabajo; Carla y Elva Pereyra, tenían una relación amena con Soledad; y María Rosa Gómez, la enfermera de la Salita de Tres de Mayo, quien atendía a Luque y Chacón.
El juicio continuará este miércoles en la mañana y se espera por la presencia clave de otros testigos, que terminarían por definir la situación de Mariano Luque.
Una de las contradicciones
Si bien es cierto que Chacón informó que "no tenía problemas con Soledad", una de las testigos señaló que ella "le quería pegar, porque suponía que tenía una relación paralela con Mariano".
La tildaron como una "buena madre"
Ninguno de los testimonios dio a Soledad como una mujer despreocupada por sus niños, sino más bien como alguien que "permanentemente estaba comprometida con ellos".
Sobre los secuestros
Beatriz Chacón hizo referencia a que "una semana antes de la desaparición de Soledad a ella intentaron secuestrarla". Confirmó que "una camioneta blanca la siguió desde la escuela y un hombre la sujetó a metros de su casa, pero pudo zafar".
