5 de noviembre de 2026
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Historias de vida

"¿Por qué dejé de ser blanco cuando llegué a California?"

Un corresponsal de la BBC Mundo, nacido en España, viajó a Estados Unidos para trabajar y relató su experiencia.

Por Sección Internacionales

Jaime González es un corresponsal de la BBC Mundo. Nació y vivió en España y viajó a California, Estados Unidos para ejercer. Allí vivió una experiencia que relató en una de sus notas para este medio de comunicación.

En Los Ángeles el periodista puso manos a la obra y comenzó a trabajar en una nota sobre los Blaxicans, nombre con el que se conoce en California a los hijos de madre mexicana y padre afroestadounidense o viceversa.

A continuación, el relato de Jaime:

"'Tú no eres blanco, ¿de dónde eres?. Con estas palabras me recibió hace unos meses un joven negro al que entrevisté en Los Ángeles para un artículo que escribí sobre los Blaxicans.

Después de haber vivido durante más de seis años en EE.UU., la pregunta no me sorprendió, ya que no era la primera vez que me tocaba responderla.

Nací y crecí en Barcelona, en el noreste de España, y aunque nunca le había dado muchas vueltas a este asunto, siempre pensé que yo era blanco. De rasgos mediterráneos, pero blanco. ¿De qué otra manera podía definirme?

En 2009 me mudé a vivir a Miami, en el sur de Florida, y en seguida fui consciente de las fuertes divisiones raciales que siguen existiendo en este país y del hecho de que, aquí, la definición de lo que es ser blanco es mucho más restringida que en otros lugares.

Así, por ser español pasé a formar parte del grupo de los hispanos o latinos, en el que a partir de los años 70 el gobierno estadounidense incluyó a todos aquellos ciudadanos provenientes de los países hispanohablantes.

Sin entrar a debatir sobre su rigurosidad, existe acuerdo en que el concepto de latino hace referencia a una lengua y una cultura comunes.

Pese a ello, muchos en EE.UU. creen erróneamente que se trata también de una categoría racial, algo que se me hizo evidente cuando, a mediados de 2013, me mudé a California para trabajar como corresponsal de BBC Mundo.

Brown

En conversaciones informales con mis nuevos compañeros de oficina -la mayoría de los cuales son británicos, australianos y estadounidenses de origen anglosajón- me di cuenta de que hacían una distinción entre ellos, los blancos, y nosotros, los latinos o "browns" (marrones).

"Brown" es la palabra que se utiliza en EE.UU. para describir la raza de todo aquél que no es ni blanco ni negro.

También viví situaciones similares con algunos entrevistados y con amigos estadounidenses, que hablaban de la "gente blanca" (white people) como de un grupo al que yo no pertenecía.

La semana pasada volví a reflexionar sobre este asunto al leer el titular que, con algunas variaciones, publicaron la mayor parte de medios en inglés en EE.UU.: "Los hispanos ya superan en número a los blancos en California".

Me vino a la cabeza una pregunta que me he hecho en multitud de ocasiones en los últimos años: ¿por qué en este país cuesta tanto entender que los hispanos somos una comunidad multiracial y que también hay hispanos blancos, igual que los hay negros o asiáticos?

La realidad es que muchos estadounidenses de origen anglosajón y tradición protestante, no consideran blanco a nadie que provenga de América Latina o España, a no ser que sea rubio y de ojos claros, aunque a veces ni con esas.

¿Hispano quizás?

Para cerciorarme una vez más de que lo que les estoy contando es así, el día antes de ponerme a escribir este artículo, hice un experimento con un compañero inglés de la BBC que lleva más de 20 años viviendo en California.

"¿Si tuvieras que rellenar el formulario del censo por mí, en qué categoría racial me incluirías?", le pregunté.

Se quedó pensativo y me dijo: "Bueno, no eres blanco ni negro… ¿hispano quizás?".

Le recordé entonces que "hispano" no es una raza sino una categoría étnica y algo desconcertado me respondió: "Tienes razón, así que no sé".

Una contestación similar me dio otra colega de la oficina nacida en EE.UU. en el seno de una familia de origen mexicano y que, tras quedarse mirándome un buen rato tratando de encontrar la respuesta en mis rasgos faciales, también escogió "hispano" como mi raza.

La pregunta que les hice a mi compañeros no la elegí al azar, ya que precisamente la primera vez en mi vida que tuve que especificar en un documento oficial la raza a la que pertenezco fue cuando me mudé a vivir a EE.UU., y participé en el censo de población de 2010.

¿Importa entonces que en EE.UU. a uno no le consideren blanco?

Me gustaría pensar que no, aunque la realidad nos cuenta una historia muy diferente.

En mi caso, vivir en este país me ha enseñado la gran cantidad de matices que existen a la hora de hablar de la raza, un concepto de por sí controvertido, que muchos consideran desfasado, pero que aquí sigue tan vigente como siempre.


Fuente: BBC Mundo.