Los bancos griegos no abrirán sus puertas al menos hasta el viernes, según un decreto firmado hoy por el viceministro de Finanzas, Dimitris Mardas, informó el Ministerio de Finanzas.
- Sitio Andino >
- Economía >
El corralito sigue en Grecia
Los controles de capitales vigentes entraron en vigor a principios de la semana anterior. Por día los griegos retirar como máximo 60 euros, la misma cifra que hasta el momento, informó la radio estatal. Las transferencias al extranjero sólo se pueden realizar con un permiso previo del banco central y el Ministerio de Finanzas.
Más rechazo
El primer ministro, Alexis Tsipras, se enfrenta una revuelta en su partido de izquierdas y a peticiones de huelga por parte de los trabajadores antes de la votación del miércoles en el Parlamento sobre un acuerdo de rescate que evitaría el colapso financiero del país.
Ahora Tsipras debe evitar el colapso de su propio partido mientras intenta presionar para un acuerdo que califica de "irracional" en el Parlamento. Las conversaciones sobre un nuevo rescate de 85.000 millones de euros (94.000 millones de dólares) comenzarán si la cámara helena accede el miércoles a las peticiones de los acreedores, que incluyen dolorosas subidas de impuestos y recortes en pensiones.
Los políticos de línea dura del gobierno y el partido radical de izquierdas Syriza del primer ministro están en una rebelión abierta. Sindicatos animan a convocar o ampliar huelgas para que coincidan con el voto.
Tras una abrumadora victoria en un referendo rechazando más medidas de austeridad, Tsipras siguió en una posición difícil esta semana a pesar de haber alcanzado un acuerdo con los acreedores: Los bancos griegos, faltos de liquidez, podrían haber quebrado, sumiendo al país en una espiral que le haría salir de la moneda única, el euro. Por ello, tras una maratoniana cumbre de la eurozona, el mandatario aceptó nuevas medidas más duras que suponen que el asfixiado pueblo griego tendrá que pagar más por la mayoría de bienes y servicios a final de semana.
Se espera que la norma sea aprobada con los votos de los partidos de la oposición. Pero la supervivencia política del gobierno de Tsipras podría estar en riesgo si un gran número de sus propios legisladores renuncian a sus escaños o votan en contra de la ley. Muchos en Syriza han indicado que rechazarán votar a favor del acuerdo porque va en contra de la promesa electoral de derogar las medidas de austeridad impuestas en Grecia en los últimos años.
Partidos proeuropeos de la oposición dijeron que respaldarán la legislación para el rescate, pero Tsipras podría perder de facto su mayoría parlamentaria, debilitando su capacidad para imponer unas medidas a la que él mismo se opuso con vehemencia hace solo unas semanas.
Tsipras prometió que no dimitirá, a pesar de disconformidad patente. "No huiré de mis responsabilidades", dijo en una entrevista en la televisora estatal.
Criticó el acuerdo, pero dijo que era el mejor que podía obtener el país.
"Las políticas que nos impusieron son irracionales", dijo el primer ministro. "Nos enfrentamos a una posición dura y punitiva de nuestros socios (...) Pero (el acuerdo) ofrece una vía para salir de la crisis".
Se especula con que Tsipras podría optar por introducir cambios en su gobierno, y sacar así a los disidentes de puestos clave. Fuente: DPA.de y AP