La medida de fuerza dispuesta por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA) del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) arrancó el lunes de la semana pasada y se extenderá hasta el miércoles 15 de julio. El paro no solo afecta a los embarques al exterior, sino también los traslados interjurisdiccionales de productores agropecuarios y de alimentos.
Paro de Senasa complica venta y exportación de alimentos
El gremio reclama un incremento salarial del 40%; la equiparación salarial de los agentes del Senasa con los que cumplen tareas similares en otros organismos (como Aduana, AFIP, Migraciones, INTA); pase a planta permanente de los contratados; reconocimiento del adicional por zona desfavorable; pago del adicional por función a los trabajadores contratados bajo el Artículo 9 y la instrumentación de una franja horaria para los barreristas, destaca el portal Gremiales del Sur.
Desde ATE-Senasa responsabilizaron directamente a las autoridades del ente estatal ya que ninguno de sus planteos fue atendido, ni siquiera cuando se encontraba vigente la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo en mayo último, cuando el sindicato había lanzado un paro por 96 horas.
El gremio rechazó el intento del Ministerio de Trabajo por volver a imponer conciliación obligatoria, cuando todos los plazos vencieron. Es improcedente, no es válida porque se dicta otra vez por el mismo conflicto, sostuvieron desde el gremio al ratificar la huelga hasta el último minuto del miércoles 15.
Como consecuencia del paro, nueve plantas frigoríficas de exportación suspendieron sus actividades al menos hasta el lunes próximo y licenciaron a su personal, que oscila entre 700 y 1500 operarios por fábrica, ante la escasez de ganado bovino como consecuencia del paro que llevan adelante hace 8 días los trabajadores enrolados en ATE del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (Senasa).
La medida de fuerza sumó presión a la crisis de la industria frigorífica, que afronta problemas de rentabilidad ante la caída de 20% promedio en los precios externos, permisos de exportación a cuentagotas y retenciones del 15%, y pérdida del 40% del valor del recupero (cueros y menudencias), informa el Cronista.com
El paro, que arrancó el lunes pasado y en principio se extenderá hasta el último minuto de este miércoles hizo que el viernes los ingresos al Mercado de Hacienda de Liniers cayeran a la mitad en comparación con el viernes anterior, lo que hizo que los precios del novillo subieran 20% en una semana.
En paralelo, las exportaciones agropecuarias, desde los granos y oleaginosas y sus derivados, pasando por la carne y subproductos bovinos, hasta las frutas, como la pera y la manzana que ahora podrían ser embarcadas tras el levantamiento de la veda de Brasil, se vieron ayer complicadas y lo estarán al menos hasta el próximo jueves 16.
Entre las actividades que se ven afectadas por la huelga aparecen los movimientos de hacienda tanto de campo a ferias de remate, como de mercados concentradores a las plantas frigoríficas; la faena en frigoríficos; el control fitosanitario en las distintas regiones; los puestos de control ruteros, así como en los aeropuertos.
Los estatales denunciaron un vaciamiento del organismo, reclaman un mayor presupuesto y que los salarios del organismo sean semejantes a los de otras áreas como la Aduana.
Desde la industria se alertó que 10 días sin los certificados necesarios para trasladar la hacienda, esos valores por kilo vivo seguramente subirán y que puede llegar a haber faltante de varios cortes de carne al mostrador hacia el inicio de la semana próxima. No obstante, para Miguel Schiariti, presidente de Ciccra, tal vez no haya en el corto plazo un alza en los precios al público porque "la demanda está estancada".
La huelga de 10 días fue ratificado por el gremio tras una audiencia, el viernes, en el Ministerio de Trabajo, en la que el sindicato rechazó por improcedentes la conciliación obligatoria que se había dictado. Además, desde ATE se instó a los trabajadores del Senasa, sea cual sea el gremio al que adhieren, realicen asambleas en todo el país y firmen un petitorio para que en las discusiones en Trabajo estén los otros dos sindicatos (UPCN y Apumag) a fin de abrir la comisión negociadora para destrabar el conflicto. Esas asambleas podrían determinar una profundización de la medida de fuerza, lo que agravará aun más la situación en la industria de la carne, tanto para la exportación como para el consumo interno, dado que sin los certificados emitidos por Senasa no puede trasladarse la hacienda desde los campos hacia los mercados concentradores, y desde éstos a los frigoríficos. Menos se puede embarcar carne para exportar.