La presidenta Cristina Fernández divide su agenda de actividades entre actos de cara a las PASO del 9 de agosto y participaciones en el plano internacional.
La Presidenta se divide entre la campaña y la agenda internacional
Según DyN, el próximo miércoles Cristina Fernández recibirá en visita oficial a su colega de Bolivia, Evo Morales, en el marco de una serie de actos y de una cena prevista entre ambos presidentes.
La estadía de Morales incluiría el descubrimiento del monumento de Juana Azurduy en la plaza Colón, detrás de la Casa Rosada, donde la mandataria, tras un pedido del ex presidente venezolano, Hugo Chavez -según ella misma relató-, decidió cambiar el monumento del colonizador por otro que represente la cultura de los pueblos originarios.
La visita de Morales se dará dos días antes de la Cumbre de Presidentes del Mercosur de Brasilia, que podría ser la última de Fernández de Kirchner, en la que se analizará el ingreso pleno de Bolivia al bloque regional y que nuevamente tendrá su eje en los problemas comerciales.
Luego del fugaz viaje a la Presidenta a Paraguay para participar de una multitudinaria misa del Papa Francisco, un último encuentro de la mandataria con el Sumo Pontífice podría darse en Nueva York, en ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas prevista para mediados de septiembre, ya que el jefe de la Iglesia católica estaría presente por primera vez en ese foro internacional.
En la semana transcurrida, Cristina Fernández estuvo dedicada a exponer como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas en la anual cena de camaradería y en la conmemoración del 9 de Julio de 1916 en Tucumán, en un tono claramente electoralista.
Ambos discursos estuvieron orientados a preparar el camino para que el precandidato oficialista, Daniel Scioli -como ella misma dijo sobre su antecesor, Néstor Kirchner-, "tome la posta" el 10 de diciembre y continúe con las políticas de "reindustrialización" del kirchnerismo y contra "el ajuste neoliberal del FMI y los fondos buitres".
Con esos ejes, el gobierno buscará polarizar las próximas elecciones de octubre entre el candidato oficialista a la Presidencia y el opositor Mauricio Macri, mientras la jefa de Estado saliente, dejó en claro su rol político, como cuando desde Tucumán sentenció: "No nací Presidenta ni senadora, sí mujer y luego me hice peronista".
En ese 9 de Julio, la Presidenta trazó algunas ideas post elecciones para el próximo gobierno, al afirmar que "no tendremos la casita de Tucumán pero sí vamos a llevar a todos los foros internacionales" el proyecto impulsado por el Gobierno nacional ante la ONU para que se modifique la reglamentación del sistema financiero internacional y limitar el accionar de los denominados "fondos buitre" en detrimento de los Estados nacionales y sus políticas económicas.
Fuente: DyN